Los ciegos ante el ser trascendente

“Los ciegos para el Ser pasan incluso por ser los únicos que ven de verdad.”
Martin Heidegger

sábado, 11 de abril de 2009

La Ley de Causa y Efecto

Lección 6. KARMA


En los estudios de Teosofía se hace síntesis en el postulado de que vivimos en un universo de ley y orden y que nada ocurre por casualidad. Todo está gobernado por leyes naturales, no sólo en el mundo físico sino también en los campos psicodinámico y espiritual y en los de la ética y la moral.

Ninguna fuerza puede perderse. Ninguna partícula de energía puede activarse en cualquier parte del universo sin un efecto correspondiente. Un guijarro lanzado al aire regresa inmediatamente a la tierra como resultado de la ley de gravedad. Los punteros de un reloj duran girando mucho más tiempo que el empleado en darle cuerda al reloj, pero el proceso es una resultante exacta de causa y efecto.
De manera similar, la energía puesta en pensamientos y deseos producirá resultados definidos, tarde o temprano. Ningún ser humano puede escaparse de las consecuencia de sus actos, por leves o precipitados que estos sean. Algunas veces la causa se traduce en resultados inmediatos. En casos más complejos puede necesitarse un intervalo considerable. La muerte no arregla deudas, como tampoco el mudarse a otra ciudad cancela las deudas contraídas en la anterior.
Esta ley de causa y efecto se llama Karma, palabra sánscrita que significa literalmente acción pero que implica la totalidad de la acción, o sea acción y reacción. Funciona en dondequiera que haya vida y relación y es de especial importancia para el ser humano, quien como tal es moralmente responsable por las causas que pone en juego. No se necesita más que reflexionar por un momento para ver que esto es inevitable. No podemos actuar sin afectar nuestras relaciones con nuestra familia, nuestros amigos, nuestros asociados mercantiles, o los extraños que tratamos, tan pronto como ellos entren dentro del alcance de nuestros actos.
En el mundo occidental no hay palabra que exprese exactamente este concepto, aunque el término "ley de compensación" que empleó Emerson se aproxima bastante. El principio está implícito en las palabras de Jesús en el Sermón del Monte:
". . . porque con el juicio con que juzgareis seréis juzgados y con la medida con que midiereis se os medirá ". (Mateo 7:2) . También en las palabras de San Pablo: "Lo que el hombre sembrare, eso cosechará". (Gálatas 6:7) . Todo esto, como puede verse, implica acción relacional, con reacciones consecuentes que entonces se convierten en causas de acciones posteriores, y así sucesivamente en un tejido que sin exagerar puede decirse que afecta a todo el universo. La gran importancia de nuestra actitud hacia nuestras relaciones es pues evidente .
Hablando estrictamente, tal vez la palabra karma debiera aplicarse únicamente a la ley misma, pero se la usa con connotaciones ligeramente distintas, tomo cuando uno dice, refiriéndose a algo que le ha sucedido "es mi karma" o como cuando la acumulación de causas traídas de una encarnación anterior la designa como "el karma con que nací".
Sería más exacto en estos casos hablar de las "causas y efectos kármicos" pero por convención se usa la palabra "karma" de todos estos modos para significar la causa, la acción, el efecto de la acción, así como la totalidad del proceso .


http://www.cepvi.com/autoayuda/theosophy/curso/c30.shtml



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Metafisica Ley Hermetica Universal de Causa y Efecto.
Diserta, Juan Orsini