Los ciegos ante el ser trascendente

“Los ciegos para el Ser pasan incluso por ser los únicos que ven de verdad.”
Martin Heidegger

jueves, 20 de diciembre de 2007

La máquina biológica humana como aparato de transformación

El índice-prefacio de la editora de la obra de E. J. Gold, La máquina biológica humana como aparato de transformación, posee un material muy interesante de meditación inicial sobre el Cuarto Camino. He considerado, por tanto, útil reproducir en el blog este índice.

Evidentemente, su utilidad para el desarrollo interior depende de que estas reflexiones se realicen pausadamente y en relación con los conocimientos ya poseidos de la enseñanza del Cuarto Camino.

INDICE. PREFACIO DE LA EDITORA

1. LA SITUACIÓN La observación imparcial de las limitaciones de la vida en un acuario puede brindarnos una clave importante sobre la verdadera naturaleza de nuestra situación planetaria, además de proporcionarnos una base para preguntarnos cuál puede ser el significado y el propósito de la vida.

2. ¿QUÉ HACER? Si nuestro mundo está realmente relacionado con otros mundos, entonces debemos preguntarnos qué podemos lograr que sea significativo y de valor y que tenga consecuencias objetivas más allá de sus confines limitados.

3. NUESTRO POTENCIAL PARA LA EVOLUCIÓN La clave para lograr algo de valor objetivo, se encuentra en nuestro potencial para la evolución interior; métodos especiales pueden enseñarnos cómo usar nuestro cuerpo, mente y emociones para transformar nuestro yo esencial.

4. LA MÁQUINA BIOLÓGICA HUMANA COMO APARATO DE TRANSFORMACIÓN
Al contrario de la creencia popular, la transformación interna no produce resultados ni de conducta ni psicológicos que puedan reconocerse fácilmente desde el exterior. Los resultados reales son de una naturaleza completamente diferente.

5. MÁS ALLÁ DE LA SUPERACIÓN PERSONAL La mayoría de los métodos psicológicos nos proporcionan medios para lograr la superación personal, cambiando los patrones de comportamiento de la "máquina". Los métodos auténticos de transformación nos permiten lograr el cambio objetivo, transformando el "yo esencial", sin considerar en absoluto los efectos que producimos sobre los demás.

6. EL TRABAJO INICIAL El propósito de nuestro trabajo inicial es llevar a la máquina al estado de despertar y permitir que funcione como aparato de transformación. La transformación no es un objetivo en sí, sino un paso en la transición hacia una forma de vida totalmente nueva que estamos buscando.

7. OVEJAS SONÁMBULAS Debido a que la máquina -aunque totalmente funcional en el sentido ordinario- vive toda su vida en el estado de sueño, nuestro trabajo comienza en el sueño. Debemos aprender a utilizar los elementos del sueño para vencer el mecanismo de defensa que tiene la máquina contra el estado de despertar.

8. METAS INTERIORES Al definir con más exactitud nuestras metas interiores hacia la transformación, con el tiempo podemos desarrollar una meta de trabajo verdadera, no algo mental y subjetivo, sino una meta práctica, inmediata, realizable, y que pueda servir a un propósito real, más grande y objetivo.

9. EL ESTUDIO DE LA MÁQUINA Aunque somos distintos de la máquina, hemos quedado hipnotizados, sumergidos en el estado de sueño de la máquina. Uno de los propósitos del estudio de la máquina es reunir pruebas que puedan ayudarnos a definir la naturaleza exacta de este sueño.

10. LA MÁQUINA COMO CAMPO ELÉCTRICO La máquina biológica humana es un poderoso y dominante campo eléctrico que puede- si sus funciones transformadoras son activadas por el estado de despertar- actuar eléctricamente sobre el yo esencial . . . otro menos poderoso pero más sutil campo eléctrico que forma el verdadero ser.

11. LA REPARACIÓN DE LA MÁQUINA Debido a que las experiencias de la vida -mnemotécnicamente almacenadas en los músculos de nuestro cuerpo- han distorsionado el campo eléctrico de la máquina, es necesario la reparación de dichas anomalías en el campo eléctrico general para que la máquina funcione eficazmente como aparato de transformación.

12. EL YO ESENCIAL COMO CAMPO ELÉCTRICO En el sentido evolutivo, la información se transmite por la incidencia de un campo eléctrico sobre otro. El campo eléctrico del yo esencial sufre el cambio exactamente necesario para liberarlo de la afinidad eléctrica compulsiva que tiene con la máquina biológica humana.

13. LA AYUDA La verdadera ayuda no es que alguien haga algo por nosotros, ni tampoco es una disminución de nuestras luchas y sufrimientos personales. La ayuda real no tiene un efecto tranquilizador -todo lo contrario- hace que la máquina se retuerza hacia la evolución, por acto reflejo.

14. LA ALQUIMIA La alquimia no es un método para producir cambios de comportamiento en la máquina, sino un medio de notar los cambios que ocurren a un nivel mucho más profundo. No es una causa, sino un efecto; un reflejo de la evolución interior del yo esencial.

15. DANDO VIDA A LA MUJER Si seguimos a la máquina como un amante cuando fija inexorablemente la mirada en su Amada, lleno de asombro, éxtasis y gratitud, la máquina cobrará vida, despertándose y respondiendo al poder de la adoración con una profunda emoción, que a su vez nos conducirá a nuestra propia transformación.

16. ATAQUE AL ALBA: UNA CABEZA DE PLAYA EN LA CUARTA DIMENSIÓN En nuestro trabajo inicial, a menudo tratamos de hacer demasiado a la vez. Nuestros esfuerzos se dispersan y nuestra energía se disipa rápidamente. Debemos disciplinarnos para mejorar la calidad y potencia de nuestros esfuerzos, condensándolos primero.

17. EL CALENTAMIENTO DEL ALMA El crecimiento del alma requiere una forma de sacrificio humano, cuya naturaleza exacta, desde hace mucho tiempo, ha sido distorsionada por la corriente principal de pensamiento. Las barreras evolutivas -las imperfecciones en el diamante- deben eliminarse por abrasión.

18. FUERA DE CUERPO Una vez que seamos capaces de traer la máquina al reposo y al silencio, nos experimentaremos como claramente separados de la máquina, con una vida aparte y mucho más allá de la vida de la máquina.

19. EL MECANISMO DE DEFENSA CRÓNICO La máquina ha aprendido a defenderse contra el estado de despertar por temor a no ser capaz de reintegrarse al estado de sueño. Cada individuo tiene un mecanismo de defensa particular llamado el "Crónico" que se activa cada vez que la máquina se siente amenazada con el despertar.

20. LA AFINIDAD ELÉCTRICA DEL YO ESENCIAL CON LA MÁQUINA La relación entre el yo esencial y la máquina se basa e una seducción, una afinidad -eléctrica por naturaleza- entre sus campos eléctricos. Por lo tanto, la evolución significa la transformación del campo eléctrico del yo esencial de tal forma que se libere de esta afinidad.

21. LA RE-ESTIMULACIÓN DEL MECANISMO DE DEFENSA Mediante la estimulación constante de las áreas de carga del campo eléctrico de la máquina, podemos limpiar aquellas crestas y remolinos que inciden en el campo eléctrico del yo esencial.

22. A TODAS DIRECCIONES EXCEPTO HACIA ARRIBA Puede que veamos raro la búsqueda de la visión permanente de la dimensión superior; pero debemos entender cómo la visión de otro mundo -incluso sin entenderlo muy bien- nos cambiaría, y llevaría a cabo nuestra inevitable transformación.

23. UNA EXPERIENCIA El relato siguiente es una experiencia que Janet, una doctora de la ciudad de Nueva York, tuvo con su crónico, y cómo fue capaz de usarlo para cruzar al estado de despertar.

(E. J. Gold, La máquina biológica humana como aparato de transformación, Índice. Prefacio de la editora.)

domingo, 25 de noviembre de 2007

¿Quién puede comenzar el Trabajo?

Comentarios al capítulo XII de “El Cuarto Camino” de P. D. Ouspensky.

«Ahora es tiempo de que piensen sobre todo lo que oyeron desde el punto de vista de lo que es más importante, es decir, buscar el centro de gravedad en todas las diferentes ideas que estudiaron y tratar de hallar los puntos principales, porque, como en todo lo demás, hay puntos más importantes y menos importantes. Hay cosas auxiliares que les ayudan a entender los puntos principales, y hay puntos principales que determinan el todo. Ahora es tiempo de distinguir entre ellos.»
En efecto, en el Trabajo se parte del principio de Jerarquía en todos los planos del Universo y en los planos del ser humano. Existe jerarquía en todo y esta idea de jerarquía es la que fundamenta la idea de pensamiento relativo. Por tanto, éste no se refiere al relativismo donde nada es verdad ni es mentira, sino muy al contrario a que, como existe la verdad, ésta fundamenta una serie de verdades relativas a ella misma que son más o menos importantes en razón de la verdad principal del Hombre, del Cosmos, del Absoluto y de la vida humana. En todo hay verdades esenciales y cosas accesorias, accidentales, no relevantes. Por ejemplo en la atracción de la gravedad son fundamentales la constante de gravitación universal “G”, las masas de la Tierra y del cuerpo que es atraído, así como la distancia que separa al objeto de la Tierra, pero no el color del objeto atraído por la Tierra.
«Las cuestiones correctas, los problemas correctos son los que se refieren al ser y al cambio del ser, cómo hallar los lados débiles de nuestro ser y cómo luchar contra ellos. Debemos entender que, antes de adquirir conocimiento nuevo, debemos darnos cuenta de nuestras limitaciones y del hecho de que nuestras limitaciones son realmente limitaciones de nuestro ser. Nuestro conocimiento permanece en el mismo nivel. Crece en cierta dirección, pero este crecimiento es limitadísimo. Debemos ver en qué campo restringido vivimos, siempre engañándonos, siempre imaginando cosas que son diferentes de lo que somos. Pensamos que es facilísimo cambiar algo, pero sólo cuando lo intentamos sinceramente nos damos cuenta cuán difícil, cuán casi imposible es. La idea del cambio del ser es la idea más importante de todas. Las teorías, los sistemas, los diagramas son sólo una ayuda; ayudan a la concentración y a pensar bien, pero sólo puede haber un solo objetivo real, y ese es cambiar nuestro ser, pues si queremos cambiar algo en lo que entendemos del mundo, debemos cambiar algo en nosotros mismos.»
El cambio del ser, de nuestro ser, es en el Trabajo una idea fundamental o en cierto aspecto la idea más importante de todas. No nos sirve de nada todo el conocimiento del mundo si no lo aplicamos al cambio de nuestro ser. Si seguimos siendo los mismos: iguales de infelices, de egoístas, de vacíos, de faltos de ideas. Si seguimos con la sensación de que el tiempo se nos escapa y que nos falta algo importante. Si seguimos sin encontrar sentido a este ir y venir y a este consumir por consumir. Todos los libros, toda la tecnología, toda la importancia de los cargos que consigamos, todos los chalets de 3.000.000 de euros; todo el dinero, los honores y placeres, no nos darán ni un ápice de plenitud interior si no realizamos un esfuerzo de cambio de ser, si no nos observamos, si no fabricamos en nosotros energías superiores que nos llenen de comprensión, de amor, de actividad a favor de los demás.
«A este respecto, lo que es interesante, y lo que me gustaría expresar es la división de los hombres desde el punto de vista de la posibilidad de cambiar el ser. Tal división existe. Está particularmente conectada con la idea del Sendero o Camino. ¿Recuerdan que se dijo que, desde el momento en que uno se conecta con la influencia C, empieza la escalera, y que, sólo cuando el hombre llega a la cima de ésta, se llega al Sendero o Camino? Se formula una pregunta sobre quién es capaz de subir esta escalera, ascenderla y llegar al Camino. El señor Gurdjieff respondió usando una palabra rusa que puede traducirse como "Amo de Casa". En la literatura india y budista este es un tipo muy definido de hombre y un tipo de vida que puede llevar a uno hasta el cambio del ser. "Snataka" o "Amo de Casa" significa simplemente un hombre que lleva una vida corriente. […]. Sólo de entre tales hombres provienen los que son capaces de subir por la escalera y alcanzar el Sendero.»
Por tanto, la condición primera para que alguien sea apto de comenzar la escalera que lo llevará al inicio del Sendero es que se trate de una persona normal: Trabaja (es decir se gana la vida con su esfuerzo, no a costa de nadie), tiene capacidad de relacionarse normalmente, sigue las reglas normales de la sociedad, etc.
«Las otras personas se dividen en dos categorías: primera, los "vagabundos", y segunda, los "lunáticos". Los vagabundos no significan necesariamente personas pobres; pueden ser ricas y, sin embargo, ser "vagabundas" en su actitud para con la vida. Y un "lunático" no significa un hombre privado de la mente corriente: puede ser un estadista o un profesor. Estas dos categorías no son buenas para una escuela y no se interesarán por ésta; los vagabundos, porque en realidad no se interesan por nada: los lunáticos, porque tienen valores falsos. De modo que, si intentan ascender la escalera, sólo se caen y rompen el cuello. Primero es necesario entender estas categorías desde el punto de vista de la posibilidad de cambiar el ser, de la posibilidad del trabajo de la escuela. Esta división significa sólo una cosa: que las personas no están exactamente en la misma posición en relación con las posibilidades del trabajo. Hay personas para las que existe la posibilidad de cambiar su ser; hay muchas personas para las que esto es prácticamente imposible, porque llevaron su ser a un estado tal que, en ellas, no hay punto de partida; y hay aún personas pertenecientes a una cuarta categoría que, por diferentes medios, ya han destruido toda posibilidad de cambiar su ser. Esta división no es paralela con ninguna otra división. Pertenecer a una de las tres primeras categorías no es permanente y puede ser cambiado, pero uno puede llegar al trabajo sólo desde la primera categoría, no desde la segunda o la tercera: la cuarta categoría excluye todas las posibilidades.»
Aunque este párrafo es suficientemente claro, no estará de más que aclare algunos puntos: El vagabundo no se interesa por nada en serio, no da valor a nada o da el mismo valor relativista a todo. No tiene en realidad valores ni admite jerarquía de ningún tipo en la vida. Puede tener cualquier tipo de trabajo o estar tirado en la calle, da igual, lo importante es su actitud interior. Esta actitud le hace inválido para el Trabajo mientras no la cambie. El lunático en cambio se aferra a ciertos conceptos. Tiene valores pero no son los auténticos valores. Son ideas formativas en el sentido del Trabajo, ideas surgidas mecánicamente en la vida con un valor relativo dentro de la vida pero que el lunático las absolutiza en un momento dado sin ser auténticos valores profundos y les da una importancia suprema que no tienen: por ejemplo a los honores, al protocolo, a las clases sociales, etc. Todo esto tiene su valor, pero no son auténticos valores fundamentales.
«[…]. Cuando entiendan estas categorías, y las descubran en su propia experiencia, entre sus amistades, en la vida, en la literatura, entenderán esta cuarta categoría de personas. En condiciones corrientes, en tiempos corrientes, son tan sólo delincuentes o lunáticos reales, nada más. Pero en ciertos períodos de la historia, tales personas desempeñan muy a menudo un papel principal: pueden adquirir poder y convertirse en gente importantísima. Pero, por el momento, debemos dejarlas y concentrarnos en las primeras tres categorías.»
Debemos estudiar las figuras del vagabundo y del lunático en nosotros mismos, en los rasgos de ellos que todos poseemos. Sólo así podremos descubrir luego estos rasgos en los demás en mayor o menor medida y saber a qué atenernos, naturalmente sin juzgarlos.La cuarta categoría se puede resumir en uno de sus grados extremos poniendo de ejemplo a Hitler o a determinados científicos que por dinero son capaces de trabajar en armas de destrucción masiva para ponerlas en manos de algún jefe de Estado sabiendo que son para matar inocentes o al propio Saddam o cualquier otro personaje que ponga su poder por encima de las vidas o el bienestar de los demás. Algunos de estos pueden estar al frente de países llamados democráticos.
«[...]. Pero usted ve que, en cada uno de nosotros, hay rasgos de vagabundo y de lunático. Eso no significa que, si estamos conectados con una escuela, ya estamos libres de estos rasgos. Estos juegan un papel importante en nosotros y al estudiar al ser debemos descubrirlos: debemos saber de qué modo impiden nuestro trabajo, y debemos luchar con ellos. Esto es imposible sin una escuela. Como dije antes, los vagabundos pueden ser no solamente ricos; pueden estar muy bien establecidos en la vida y ser aún vagabundos. Los lunáticos pueden ser personas muy instruidas y ocupar en la vida una gran posición, y ser aún lunáticos.P. ¿Uno de los rasgos de un lunático es que quiere ciertas cosas fuera de proporción con otras cosas, de modo tal que, en conjunto, eso será malo para él?R. "Lunático" significa un hombre que corre siempre detrás de valores falsos, que no tiene discriminación correcta. Es siempre formativo. El pensamiento formativo es siempre defectuoso, y los lunáticos se consagran particularmente al pensamiento formativo: esa es su principal afición en un sentido, u otro. Hay muchos modos diferentes de ser formativo.P. ¿En uno mismo, el lado vagabundo es una suerte de irresponsabilidad que está preparada a lanzarlo todo por la borda?R. Muy cierto. A veces, eso puede tomar formas muy poéticas: "En el mundo no hay valores", "Nada vale nada", "Todo es relativo": esas son las frases favoritas. Pero, en realidad, el vagabundo no es tan peligroso. El lunático es más peligroso, puesto que significa valores falsos y pensamiento formativo.P. ¿Qué es lo que determina a qué categoría pertenece un hombre? R. Cierta actitud hacia la vida, hacia la gente, y ciertas posibilidades que uno tiene. Es lomismo para todas las otras tres categorías. La cuarta categoría es separada. Sobre esta cuarta categoría, le daré tan sólo unas pocas definiciones. En el sistema, esta categoría tiene un nombre especial, consistente en dos palabras turcas: "Hasnamuss". Una de las primeras cosas sobre un "Hasnamuss" es que nunca vacila en sacrificar a la gente o en crear una enorme cantidad de sufrimiento, tan sólo por sus propias ambiciones personales.Cómo es creado un "Hasnamus", es otra cuestión. Empieza con el pensamiento formativo, siendo un vagabundo y un lunático al mismo tiempo. Otra definición de un "Hasnamuss" es que está cristalizado en los hidrógenos equivocados. Esta categoría no puede interesarle prácticamente, porque no tiene nada que hacer con tales personas; pero se encuentra con los resultados de la existencia de ellas.Como dije, para nosotros es importante entender las categorías segunda y tercera, porque en nosotros encontramos rasgos de ambas, especialmente de la tercera. A fin de luchar contra la segunda, que es el vagabundo, se necesitan la disciplina de la escuela y una disciplina interior general, porque en un vagabundo no hay disciplina. En un lunático puede haber una gran cantidad de disciplina, sólo que de clase equivocada: toda formativa. De manera que la lucha con el pensamiento formativo es lucha contra lo lunático que hay en nosotros, y la creación de la disciplina y la autodisciplina es lucha contra el vagabundo que hay en nosotros. En cuanto a las características de un hombre de la primera categoría, es la del amo de casa: para empezar, es un hombre práctico; no es formativo; debe tener cierta cantidad de disciplina, de otro modo no sería lo que es. De manera que el pensar y la autodisciplina son características de la primera categoría. Tal hombre tiene bastante de éstas para la vida corriente pero no bastante para el trabajo, de modo que en el trabajo estas dos características deberán aumentar y crecer. El amo de casa es un hombre normal, y un hombre normal, dadas las condiciones favorables, tiene la posibilidad de desarrollo.»
No realizaremos ningún comentario especial a esta última y larga cita. Es muy reveladora por sí misma. Esforcémonos por descubrir en nosotros, pensando en ellos, los rasgos del vagabundo y del lunático (el Trabajo es trabajo práctico; es para realizarlo, para hacerlo). Después tratemos, en días posteriores, de hallarlos en personas de nuestra familia y amigos.Por otra parte, sigamos observando nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras reacciones ante los demás; observemos qué posturas adoptamos, si estamos contraídos y gastando cantidades ingentes de energía. Observemos cómo andamos; observemos nuestra charla mecánica y tratemos de cortarla: hablar comedidamente y pensando lo que se dice. Tratemos de detener la charla interior y, finalmente, una o dos veces al día, procurar hacer el vacío total en nuestros pensamientos y tratar de obtener el recuerdo de sí.

sábado, 6 de octubre de 2007

Relatos de Belcebú a su Nieto. Capítulo 32. El Hipnotismo de la humanidad

En la publicación de este fragmento de Gurdjieff me limitaré sólo a resaltar en negrita unas líneas. El resto lo dejo, como quería el maestro, a la comprensión del lector que sólo se realiza pensando profundamente y conociendo el Cuarto Camino. El esfuerzo necesario a relizar vale la pena.

George Gurdjieff. Relatos de Belcebú a su Nieto. Capítulo 32. El hipnotismo


—Así pues —siguió Belcebú—, durante mi sexta y última estancia en la superficie del planeta Tierra, decidí permanecer allí durante un período más largo, y llegar a ser uno de sus médicos profesionales. Por ello me hice médico, pero no como la mayoría de ellos, sino que escogí la especialidad que ellos llaman «médico hipnotizador».


Quise ser médico profesional, primero porque en estos últimos siglos, ellos son los únicos que tienen acceso a todas las «clases o castas» de que te he hablado, y por otra parte, porque como inspiran confianza y gozan de gran autoridad, predisponen a los seres ordinarios a la sinceridad, lo cual les permite penetrar en su «mundo interior», como dicen ellos.


Escogí además esa profesión porque me ofrecía la posibilidad, no sólo de lograr mis fines, sino también de brindar alivio médico a algunos de aquellos desafortunados.


Verdaderamente, querido nieto, la necesidad de tales médicos, en los últimos tiempos es cada vez mayor, y ello ocurre en todos los continentes y entre todos los seres, a cualquier clase que pertenezcan.


Debo decirte que yo tenía ya bastante experiencia en esa especialidad, habiendo tenido que recurrir más de una vez a los procedimientos empleados allí por ese tipo de médicos, en la época en que yo trataba de dilucidar ciertas sutilezas del psiquismo de tus favoritos.


En otros tiempos tus favoritos, al igual que los demás seres tricerebrados de todo el Universo, no tenían la particular propiedad psíquica que permite ponerlos en lo que se llama «estado hipnótico». Esta propiedad la han adquirido como resultado de ciertas combinaciones que se efectúan en su psiquis debido a la desarmonía del funcionamiento de su presencia común.


Esta extraña propiedad psíquica surgió poco después del desastre de la Atlántida, y se fijó definitivamente en la presencia de cada uno de ellos a partir del momento en que su «Zoostat», es decir, el funcionamiento de su «consciente eseral», se dividió para formar poco a poco dos conscientes distintos que no tienen nada en común entre sí y que ellos llamaron, al primero, simplemente el «consciente», y al segundo, cuando finalmente se dieron cuenta de él, el «subconsciente».


Si te esfuerzas en captar bien, y transmutar en las correspondientes partes de tu presencia común todo lo que me dispongo a explicarte, podrás comprender casi la mitad de las razones por las cuales el psiquismo de tus favoritos, esos seres tricerebrados que pueblan el planeta Tierra, terminó por volverse un fenómeno tan singular.


Dicha particularidad psíquica de caer en «estado hipnótico» es inherente, como acabo de decirte, sólo a los seres tricerebrados de tu planeta; así que puede decirse que si ellos no existieran, en ninguna otra parte de nuestro Gran Universo habría ni siquiera la idea eseral de lo que es el «hipnotismo».


Antes de explicarte más todo esto, conviene subrayar que durante los últimos veinte siglos, casi la totalidad del proceso de la existencia de vigilia ordinaria de la mayoría de los seres tricerebrados que te interesan, y sobre todo de los contemporáneos, ha transcurrido bajo la influencia de esa propiedad heredada; sin embargo, ellos llaman «estado hipnótico» sólo al estado durante el cual el proceso debido a esa propiedad extraña se efectúa en ellos de manera acelerada, generando resultados concentrados. Los resultados incoherentes, que en el proceso ordinario de su existencia acarrea esa propiedad recientemente fijada en ellos, no atraen su atención, o como dirían ellos mismos, no les «saltan a la vista», por una parte, porque debido a la falta de un normal perfeccionamiento de sí, no tienen ninguna amplitud de visión y por otra parte, por ser seres cuyo surgimiento y existencia están sometidos al principio Itoklanoz, se les ha hecho propio «olvidar con suma rapidez todo lo que perciben».

miércoles, 19 de septiembre de 2007

TAO THE KING, Lao Tse. Lo oculto y lo manifiesto se generan mutuamente


TAO THE KING, Lao Tse.

Capítulo II

Cuando todo el mundo reconoce lo bello como bello,
esto en sí mismo es fealdad.
Cuando todo el mundo reconoce lo bueno como bueno,
esto en sí mismo es malo.
Ciertamente, lo oculto y lo manifiesto se generan el uno al otro.
Dificultad y facilidad se complementan entre sí.
Lo largo y lo corto ponen de manifiesto a su contrario.
Alto y bajo establecen la medida mutua.
La voz y el sonido entre sí se armonizan.
El atrás y el delante se suceden mutuamente.
Por ello, el Sabio maneja sus asuntos sin actuar,
y difunde sus enseñanzas sin hablar.
No niega nada a las innumerables cosas.
Las construye sin atribuirse nada.
Hace su trabajo sin acumular nada por él.
Cumple su tarea sin vanagloriarse de ella,
y, precisamente por no vanagloriarse,
nadie se la puede quitar.

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"Cuando todo el mundo reconoce lo bello como bello,
esto en sí mismo es fealdad.
Cuando todo el mundo reconoce lo bueno como bueno,
esto en sí mismo es malo."

El reconocimiento de las masas al calificar una realidad como buena o mala es con frecuencia lo contrario. Esto ocurre con todo fenómeno de masas, con todas aquellas cosas a las que la gente acude apresurada a satisfacer sus sentidos exteriores con el ansia de algo que se les escapa, con el apresuramiento de disfrutar de una realidad finita que les colmará por breves instantes y de nuevo el vacío.
Esto es fealdad en sí mismo.
¿Cuáles son las realidades que aprecian las minorías?
¿Cuáles las que aprecian las mayorías?
¿Qué es lo que la masa alaba y aconseja?
¿Cuáles son las opiniones del vulgo en las cuales éste converge con risotadas?

"Ciertamente, lo oculto y lo manifiesto se generan el uno al otro.
Dificultad y facilidad se complementan entre sí.
Lo largo y lo corto ponen de manifiesto a su contrario
Alto y bajo establecen la medida mutua.
La voz y el sonido entre sí se armonizan.
El atrás y el delante se suceden mutuamente."

¿Quién puede abarcar la profunda filosofía de la complementariedad de los contrarios?
Ciertamente toda realidad posee, como tal realidad finita, unos límites que la distinguen de lo demás y le dan su esencia o identidad propia.
A partir de sus límites se relaciona con otras realidades de las que se distingue. Pero, además, no somos conscientes que para existir como tal realidad necesita apoyarse en las demás; también en sus contrarias.
¿Por qué reconocemos que existe belleza? Porque existen cosas que calificamos como feas. ¿Por qué calificamos algo como feo? Porque distinguimos otras cosas como bellas. Esta idea, como todas, existe como contraposición. Los débiles lo son por relación a uno menos débil que llamamos fuerte. El fuerte existe al poder compararlo con los más débiles. Un vencedor sólo lo es gracias a la existencia de una serie de perdedores.

"Por ello, el Sabio maneja sus asuntos sin actuar,
y difunde sus enseñanzas sin hablar.
No niega nada a las innumerables cosas.
Las construye sin atribuirse nada.
Hace su trabajo sin acumular nada por él.
Cumple su tarea sin vanagloriarse de ella,
y, precisamente por no vanagloriarse,
nadie se la puede quitar."

La conclusión es la humildad. No vanagloriarse. Todos somos lo que somos gracias a otros. Toda realidad es lo que es gracias a otras realidades, gracias a todas las demás realidades.
El Tao nos produce un profundísimo sentimiento de unión cosmica con todo. El Tao nos produce una profunda admiración y el sentimiento de un saber arcano de una fecundidad y creatividad sin límites. El Tao quita de nosotros el afán de vanagloria y nos lleva al amor de todas las demás realidades que nos rodean, sobre todo de las realidade personales con sus consecuciones y fracasos con sus virtudes y errores.

Edición e interpretación del texto: Juan Dianes Rubio.

domingo, 16 de septiembre de 2007

COMENTARIO PSICOLÓGICO SOBRE EL SER (I)

Es necesario tener muy claro qué es el Conocimiento dentro del Cuarto Camino pues es esencial si se quiere progresar interiormente distinguirlo del conocimiento corriente proveniente de las influencias A de la vida mecánica y adormecida.

El conocimiento en el Trabajo no se refiere a nada que corrientemente se llame conocimiento en la vida; no se refiere al conocimiento académico de los catedráticos de Historia, Filosofía, Física, Literatura, etc.; no se refiere a ningún tipo de conocimiento que sólo tenga que ver con la argumentación racional y su apoyo en los datos de la memoria. El conocimiento en el Sistema que nos legó Gurdjieff tiene una sublimidad y profundidad enorme y es necesario trabajar sobre esta línea del Conocimiento (Psicología y Cosmología) tanto como sobre la línea del Ser (Observación de Sí, Recuerdo de Sí, Consideración Externa, etc.) para llegar a vislumbrar o comprender verdaderamente lo que es el Trabajo. Si no es así este conocimiento psicológico y cosmológico se queda, como todo conocimiento perteneciente a la vida, como unos datos en la memoria que no calan en nuestro ser y que no nos llevan a un aumento de la calidad y profundidad sublime de nuestro ser en todos sus centros equilibrados e integrados, es decir al Hombre Nº 4 u Hombre equilibrado como primer objetivo del Trabajo.

Hemos hablado en un artículo anterior, en este mismo blog, sobre las influencias o conocimientos de tipo A, B y C. Pues bien, el conocimiento corriente pertenece a las influencias de tipo A. Quiero decir: quien enfoca el Trabajo como una pura teoría psicológica perteneciente a la psicología académica occidental o como pura Cosmología al tipo de la astronomía científica, por ejemplo, está en la más plena ignorancia sobre él. Se cumple aquí el dicho que el nivel de ser limita nuestra visión de las cosas. Un ser perteneciente exclusivamente a la “Tierra” no puede percibir otra cosa que lo referente a su nivel.

En el Trabajo existen dos áreas a desarrollar para poder acceder a un proceso de transformación interior, el cual siempre se apoya en la consciencia. Estas dos áreas son el Conocimiento y el Ser. La parte del conocimiento en principio se refiere a conocer el sistema del Cuarto Camino, su terminología y la relación de cada parte de sus enseñanzas y principios con las demás partes y abarca las dos dimensiones ya dichas (Psicología y Cosmología). Pero si queremos comprender este conocimiento y asimilarlo completamente en nuestro ser total es necesario, como decimos, el Trabajo sobre el Ser. Es aquí donde comienza la comprensión, la cual está indisolublemente unida al Trabajo en el ámbito del Ser. De otro modo se quedaría en meros recuerdos que están en la memoria, en datos teóricos sin conciencia auténtica de los mismos. Por tanto este conocimiento del Cuarto Camino que exige tiempo y esfuerzo debería conducir a un des­arrollo del conocimiento de Sí cuando el hombre trabaja. No obstante, sabemos que existen diferentes niveles de Hombre o de ser en el Trabajo (Ver en este mismo blog “De la Clasificación del Hombre en el Trabajo”).

Pero, ¿qué es el ser? Debemos tener en cuenta que se reconocen tradicionalmente cuatro reinos en la naturaleza (aparte del Ser Divino) y cada uno de ellos tendría un nivel diferente de ser: Las piedras, las plantas, los animales y el hombre existen en diferentes planos de ser. El ser de una cosa pertenece a su origen, depende de qué planos del Universo procede, es decir, de su naturaleza íntima; su existencia, en cambio, es causada por su naci­miento: Si no nace no existe actualmente, sólo existiría en potencia como dirían Aristóteles y Santo Tomás, por citar filosofías del Acto y de la Potencia: Las plantas, los animales, los minerales, el hombre existen desde su nacimiento o generación, pero el ser de cada uno de ellos es completamente diferente del de los demás y esta diferencia no depende del nacimiento sino, como afirma el Trabajo, de su concepción u origen; de su naturaleza íntima.

La gran diferencia en cuanto al Ser surge con el hombre respecto de las plantas y aún de los animales ya que el ser del hombre es capaz de desarrollarse a sí mismo intencionalmente mediante un Trabajo basado en un Sistema Consciente y el de estos últimos no. Por tanto, el ser de las plantas y animales, por ejemplo, nace completo o, al menos, nada han de hacer especialmente para proseguir su desarrollo, en cambio, el ser del hombre nace incompleto y si no realiza un esfuerzo especial permanecerá en un nivel inferior del que está destinado a poseer. Los animales o las plantas y aún más los minerales por el sólo hecho de nacer adquieren el nivel de ser que les corresponde sin realizar ningún trabajo especial, El hombre no. Esta es una de las ideas esenciales a retener.

Podemos comprender perfectamente, centrándonos ya en el hombre, que el nivel de conocimientos de un hombre respecto de otro sea muy diferente, pero no comprendemos fácilmente que sean diferentes en el nivel de ser. Aparentemente consideramos a todos los hombres con el mismo nivel de ser y es más, la cultura imperante en la vida nos lleva a esa consideración falsa de poseer todo hombre el mismo nivel de ser. Sin embargo, afirma Nicoll: “desde el punto de vista de esta enseñanza no se considera a la humanidad como una sola y misma cosa. Los hombres no son iguales en relación con su ser. Para empezar, en esta enseñanza el concepto Hombre se divide en siete categorías: El Hombre No 1, cuyo centro de gravedad está en sus instintos y movimien­tos, en su vida física; luego el Hombre No 2, cuyo centro de gravedad está en su vida emocional; luego el Hombre Nº 3, cuyo centro de gravedad está en su vida intelectual. Estas tres categorías forman la humanidad mecánica, el círculo exterior de la humanidad, el de los hombres que no se comprenden los unos a los otros. Como saben ustedes, se le llama el círculo de la confusión de las lenguas, el círculo de Babel. Luego hay el Hombre Nº 4, cuyo centro de gravedad no está en el Centro Instintivo-Motor ni en el Centro Emocional ni en el Centro Intelectual sino que está distribuido entre ellos. Este es el hombre equilibrado, cuyo desarrollo ha dejado de ser parcial y que ha empezado ya a despertar. Luego está el círculo de la humanidad consciente: los Hombres Nº 5, Nº 6 y Nº 7, y éstos son hombres que han sufrido diferentes grados de transformación o renacimiento o des­arrollo, en suma, los hombres que han logrado una nueva concepción. Ahora bien, estas siete divisiones de la idea general del Hombre significan siete grados o categorías de ser.” (Maurice Nicoll, Comentarios psicológicos sobre las enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky, Volumen I, Octava edición, Editorial Kier, Buenos Aires, 1996, pp. 151-152).

Es sabido que los Hombres Nº 1, No 2 y Nº 3, pertenecen a la humanidad mecánica o "humanidad dormida"; sin embargo, entre ellos -y a pesar de sus diferencias- tienen en común que viven sólo bajo influencias A, que, como sabemos, son influencias creadas dentro de la vida: la política, la economía, las ciencias, la historia, las costumbres, etc. No obstante, en algunos de estos tres tipos del hombre mecánico (entre los cuales en principio nos encontramos todos) pueden influir en parte las influencias B que son aquellas que, creadas fuera de la vida, en el círculo de la humanidad consciente, sin embargo al ponerlas por escrito pierden algo de su pureza y se mezclan con las influencias A aunque sea en una pequeña parte. Este sería el motivo por el cual los grandes iniciados de la Historia o el mismo Cristo no quisieron dejar nada escrito. Serían influencias B, por ejemplo, las contenidas en el Corán, los Vedas o la Biblia.

Algunos de los pertenecientes a los tres primeros tipos de Hombre (Hombres Nº 1, Nº 2 y Nº3) pueden tener mayor cantidad de influencias A que B -o al revés- e incluso pueden tener acceso en alguna ocasión a las influencias C que provienen del Círculo de la Humanidad Consciente directamente al ponerse en contacto con ellos, “a saber, con alguien que pertenece al círculo consciente de la humanidad, con alguien que ha renacido, que es reconcebido, tal como los discípulos se pusieron en contacto con Cristo. Algunos ya están en ca­mino de convertirse en Hombres Nº 4. Todos estos diferentes estados sig­nifican diferentes niveles de ser.” (Maurice Nicoll, Comentarios psicológicos sobre las enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky, Volumen I, Octava edición, Editorial Kier, Buenos Aires, 1996, p. 152).

Sin embargo, aunque parezca extraño a la moderna psicología y al pensamiento social o “políticamente” correcto de hoy en día, la idea de diferentes niveles de ser pertenece a las tradiciones religiosas o esotéricas desde siempre. Un santo, un iniciado, un adepto tenían un nivel de ser diferente que un pecador (religión) o que un hombre normal. De este modo, “Hombres bue­nos, hombres malos, hombres malvados, hombres verídicos, mentirosos, hom­bres sinceros, hombres pacientes, hipócritas, hombres justos, hombres vanos, y así sucesivamente, son todos términos que se refieren al lado del ser, no al lado del conocimiento en el hombre. En la actualidad la gente ha llegado a creer que lo que un hombre es no tiene importancia en vista de lo que conoce. Hasta creen que un hombre que tiene un ser criminal puede ser un gran pensador o un gran científico o un gran artista o un gran escritor.” (Maurice Nicoll, Comentarios psicológicos sobre las enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky, Volumen I, Octava edición, Editorial Kier, Buenos Aires, 1996, p. 152).

En sucesivos artículos intentaré aclarar estos comentarios sobre el Ser que nos legó Maurice Nicoll siguiendo estrictamente las enseñanzas de Gurdjieff en sus Comentarios psicológicos sobre las Enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky.

viernes, 17 de agosto de 2007

Tener, poder y valer. La pasiones "sociales" y la integridad moral

Ricoeur atribuye el conflicto en el terreno de los afectos a la desproporción entre el principio del placer y el principio de la felicidad. El dualismo que se manifestaba en el terreno del conocimiento en la síntesis del objeto, en la afectividad se manifiesta como fragilidad por excelencia “al interiorizar el dualismo entrañado en nuestra humanidad”. El sentimiento o “corazón”, como intermediario o síntesis de la afectividad, abarca la afectividad que se sitúa entre “los afectos vitales y los sentimientos espirituales”, es decir lo situado en el punto intermedio entre bios y logos. El vivir y el pensar, manifestaciones de estos dos conceptos “se mueven sucesivamente a una y otra orilla del «yo»”.
Sólo mediante el “corazón”, dice Ricoeur, toma el deseo el carácter diferencial y la carga subjetiva que le convierte en un «yo». En esta labilidad del “corazón” encuentra nuestro autor el punto de inserción de la auto-preferencia egoísta que hace posible la culpa. Es decir, la preferencia de sí mismo, que constituye la culpa, encuentra en la fragilidad del “corazón” como intermediario y base del «yo», su posibilidad. Por tanto, el «sí mismo», la identidad, posee una estructura dependiente esencialmente de la dimensión ética de nuestra existencia ya que su integridad va a depender de la fidelidad que guardemos en esta dimensión respecto de su polo infinito o “sentimientos espirituales” contrapuesta por Ricoeur, al seguimiento del deseo - polo finito de la auto-preferencia egoísta-.
Entre las pasiones que afectan al hombre Ricoeur estudia las que establece Kant en su antropología. Son las correspondientes al tener, al poder y al valer. A partir de aquí, Ricoeur va a esclarecer la facultad intermediaria del “corazón” apoyándose en la trilogía de pasiones de esta antropología. […].
Más adelante, refiriéndose el autor a la pasión del tener y a la relación del yo con lo poseído, conecta esta pasión con ciertas formas de relación con los demás, ya que la estricta relación de pertenencia de las cosas a un yo –lo mío, lo tuyo- sirve de diferenciación estricta de los sujetos, de separación de las subjetividades. Sin embargo, según Ricoeur, en sentido absoluto, la multiplicidad de sujetos no supone una multiplicidad numérica de los mismos: “En todo yo queda un margen de indiferenciación espiritual que posibilita la comunicación y que hace del otro mi semejante”. Nos encontramos aquí con una de las tesis más ricas en consecuencias a la hora de ser aprovechada en orden a una fundamentación de la estima de sí y de la solicitud por el otro. Se trata, en efecto, de una de las afirmaciones más atractivas y misteriosas de Ricoeur que va posteriormente a enunciar fuertemente en Soi-même comme un autre. En efecto, en esta obra va a intentar esclarecer el “como” de Sí mismo como otro, en sentido fuerte, identificando al «yo» con el «tú» mediante el «sí».
Ricoeur se pregunta más adelante por la inocencia o culpabilidad del poseer -«tener»-: “¿Quiere esto decir que es imposible de concebir cualquier tipo de inocencia en el poseer, que el tener es culpable ya en su misma raíz y que la comunión humana sólo es posible a costa de la desapropiación absoluta?”, concluyendo, a continuación, que ciertas formas de posesión histórica, evidentemente, afrentan a la humana dignidad y fueron suficientemente criticadas por el socialismo del siglo XIX, pero que, si admitimos la posibilidad de la bondad humana, aún a modo de utopía futura, esta bondad implica la inocencia de cierta posesión. Busca, por tanto, una posesión justa: “Es necesario que pueda trazarse una línea divisoria que pase no entre el ser y el poseer, sino entre una posesión injusta y una posesión justa, con que pudiesen distinguirse los hombres, sin excluirse mutuamente”. Ello supone, por su parte, la intencionalidad de descubrir el modo de situar en el plano de la perfección ética todas las dimensiones o facetas del sí mismo al objeto de concebir cómo este «sí» puede acceder a una identidad plena y feliz.
Nuestro autor considera la pasión del poder como la segunda raíz de la afirmación del yo, vinculada a “su existencia dentro de unas relaciones de poderío”. Esta pasión, -el poder- no se reduce a la anterior afirmación del yo –el tener-, sin embargo, el tener está doblemente implicado en ella: a causa de la posesión tecnológica y a causa de la posesión económica y social. Estudia dentro de esta afirmación del sí constituida por la pasión del poder las patologías de tal pasión. Es un estudio mediante variaciones imaginativas muy en consonancia con el método fenomenológico. Las patologías del poder (sentimientos de poder que afectan a nuestra identidad) son conocidas si se presupone un modelo de actuación del poder éticamente sin tacha. Este modelo de ejercicio del poder estaría constituyendo una identidad no disminuida, constituyente y participante de la vida buena con otros en las instituciones. De idéntico modo, pero a la inversa, las patologías del poder, un poder “marcado por la violencia”, dice Ricoeur, terminan por alejar de sí mismo al hombre. Alejar de sí mismo al hombre no puede ser comprendido de otro modo sino en relación y como consecuencia de la culpa que disminuye el yo y lo aleja de su plenitud, siempre en conexión con pasiones que se refieren a relaciones interpersonales, sociales y culturales, por tanto en un contexto donde se ejercen virtudes relacionadas tanto con el amor (amistad) como con la justicia. De aquí deducimos las múltiples dimensiones que la identidad posee y las múltiples realidades mundanas que se relacionan con ella. En todas estas realidades vemos que lo ético supone un clímax que lleva a la identidad a una plenitud de realización que se traduce en la dicha del sí o felicidad. […].
El límite de mi libertad está en no poder disponer arbitrariamente del otro; de este modo descubro la objetividad: “Consiste la objetividad en que yo no puedo emplear a otro simplemente como instrumento, ni disponer de las personas como si fueran cosas”. Nos encontramos ante el imperativo categórico kantiano; la idea propia de «humanidad», a la cual Kant llama también objetividad y que no es más que el objeto propio de la estima: la idea del hombre o «humanidad» en nuestra persona y en la persona del otro. […].
La misma humanidad que amo valorativamente en el otro la amo en mí y porque el otro la ama en mí. He aprendido a valorar en otros lo que otros con su aprecio hacia mi conducta me han enseñado a valorar en mí. Esta formación de la idea de sí mismo mediante la valoración ética del otro –que aumenta mi propia estima dándome un incremento de identidad y de dicha- demuestra la profunda imbricación entre identidad y ética, no siendo la hermenéutica del sí de Ricoeur sino una ontología existencial que sirve de entramado para esta construcción ética: la construcción del modo en que el hombre llega a su máxima realización. […].
“¿Qué queremos decir al afirmar que el hombre es «lábil»?” pregunta Ricoeur. La labilidad no es otra cosa que el llevar “marcada” en su propia constitución –que es lo que Ricoeur ha descrito en estas primeras obras- el mal moral como posibilidad siempre presente en ella.[…].
Por tanto, la labilidad o debilidad del hombre hace posible el mal. Ricoeur admite esta idea en los sentidos de “hacer posible” como ocasión, como origen y como capacidad. Como ocasión significa que esta fragilidad es el “punto de menor resistencia” por donde puede penetrar el mal en el hombre y en la existencia humana. Pero de esta simple posibilidad a la ejecución o realización del mal, existe un salto o abismo, dice Ricoeur, que está contenido en el enigma de la culpa. […].
La ética, nos dice Ricoeur, presupone siempre en el hombre el fallo, la caída, el mal ya existente. Es por esto por lo que se propone educarle mediante la normatividad. El hombre ha fracasado en la realización de la “humanidad” dentro de sí. La filosofía desde la dimensión ética tiene como presupuesto implícito la división entre el bien y el mal y esa caída previa del hombre desde una inocencia original o modelo de humanidad. La inocencia representa la fragilidad aún sin la culpa efectiva. Aparece de este modo el segundo sentido de la labilidad, el de origen del mal, cuando la debilidad resulta vencida por el mal y el hombre, libremente, cede a esta presión. […]. Es decir, la fragilidad es la posibilidad de que el mal entre en la vida de la humanidad, pero no es el mal en sí como a lo largo de la historia de la filosofía lo han señalado algunos autores con lo que ello implica para, en ese caso, verse el ser humano imposibilitado para salir del mal puesto que la fragilidad no sería susceptible de ser erradicada de nuestra naturaleza al formar parte de ella.
Capaz de caer, es decir, ceder voluntariamente al mal. Este es el significado de «labilidad» como origen, es el punto de donde arranca el mal en el mundo. Por último, el significado de capacidad del mal deriva de los dos anteriores; en virtud de mi fragilidad como ocasión y como origen tengo capacidad de realizar el mal.
(Identidad y Ética. La constitución ética del sí mismo en la filosofía de Paul Ricoeur. Tesis doctoral. Juan Atº. Dianes Rubio, Cádiz, 2003. pp. 88 – 97.)

Nota: Para una mayor simplicidad en un artículo de esta naturaleza han sido suprimidas las notas y citas.

martes, 14 de agosto de 2007

Tao Te Ching : una lectura


Los primeros filósofos taoístas, a pesar de que su decadencia como filosofía y religión se produjera en el siglo x de nuestra era, e incrementada por el detrimento del confucianismo, germinaron teorías y pensamientos que veintiséis siglos después siguen siendo magistrales.

Inequívocamente el Tao te Ching es uno de los libros más sublimes que tras haber sido traducido, nos obsequia con una lectura fresca y pausada del pensamiento oriental.

Estos textos poseen una lectura de fácil comprensión, que debe ser realizada con diligencia, ya que la obra presenta la posibilidad de descubrir la conexión directa y a la vez oculta del hombre con la Naturaleza y todo el entorno que lo rodea, así mismo como del yin y el yang, ayudándonos a encontrar un punto neutro entre ambos.

Siendo poseedora de caracteres distintivos de grandeza y sencillez admirables, al mismo tiempo tales características, hacen de esta publicación, un trabajo literario completo altamente recomendable como libro de cabecera para aquellos que trabajan la meditación y el crecimiento interior.

lunes, 13 de agosto de 2007

Verdaderos y falsos iniciados en el sendero


Sin descartar que alguien pueda poseer algún tipo de los llamados "poderes" y servirse de las capacidades de los cuerpos etérico, astral y mental en bien de sus semejantes, la mayoría de supuestas ayudas, adivinaciones o curaciones son, en mayor o menor grado, cuentos o pseudo-verdades que no cumplen lo que ofrecen. Otras son el empleo de poderes de modo egoísta, es decir, que de algún modo hacen el mal a sus semejantes.

Ejemplo del empleo para el mal del ocultismo o del mal empleo egoísta del mismo, es cuando se realizan operaciones para intentar sobresalir sobre otra persona, conocer secretos que afectan a la intimidad de otros, obtener poderes para emplearlos en supremacía sobre otros, riquezas, etc. Una prueba infalible del ocultista desviado del profundo y positivo fin de la sabiduría es el que cobra un precio fijo por ello. Otra cosa es que acepten lo que se les quiera dar, sobre todo, si viven de eso.

El auténtico ocultista, la persona iniciada y santa es un elemento muy raro en nuestro mundo egoísta y materialista, mundo de engaños, de pequeñas o grandes brujerías, cuando no de supersticiones inútiles o nocivas, pues consiste en esencia en un desarrollo superior de la voluntad sobre las pasiones y en un practicar contínuamente la caridad: el querer amplio y universal del bien de todos, nunca el desear pasional.

Es un ideal dificil. Claro, sólo se exige lo que uno pueda ir haciendo poco a poco, constantemente en el bien y el estudio de la sabiduría. Este régimen espiritual de amor universal y depuración de deseos, pasiones y dieta -no olvidemos que ningún glotón ni borracho sintoniza fácilmente con la santidad o el espíritu-, es lo que produce de un modo natural los llamados poderes que, además, han de ser usados con modestia y sin airearlos vanidosamente, sólo para el bien y con precaución infinita.

Pues bien, la auténtica limpieza interior, previa a la iniciación en el sendero, los que debemos producirla somos nosotros con el tipo de vida que enuncio arriba. Lo demás son engaños, mentiras para consuelo de incautos que se dejan el dinero y salen estimulados si tienen fe en eso, pero por poco tiempo, hasta que los dominan otra vez sus demonios particulares: su falta de conciencia, su no-recuerdo de sí, su no observarse a sí mismos, su identificarse con todo pensamiento sea bueno o malo, sus resentimientos y su llevar las cuentas de lo que supuestamente les hacen los demás.

viernes, 3 de agosto de 2007

Lao Tse: Lo misterioso femenino

LAO TSE: Tao The King, Capítulo VI

El espíritu del valle no muere.

Es la hembra misteriosa.

La puerta de lo misterioso femenino es la raíz del universo.

Ininterrumpidamente, prosigue su obra sin fatiga.

El espíritu de acogida, de comprensión, de amor; el espíritu que es capaz de abarcar los extremos en aparente contradicción: alto y bajo, riqueza y pobreza, calor y frío, húmedo y caliente, cercano y lejano, tal como ya enunció el gran Heráclito, es decir, “El espíritu del valle” ni muere ni puede morir porque en su esencia es amor y el amor es inmortal.

Tradicionalmente se ha comparado o identificado con “la hembra misteriosa” con el espíritu femenino. Debe ser un honor para la mujer poseer esta cualidad sin dejar de poseer todas las demás cualidades dignas de todo ser humano.

Puesto en clave cósmica, Lao Tse eleva este honor hasta hacerlo “la raíz del universo”. ¡Qué distinto de aquellos que, sin sabiduría, quieren hacer de lo fuerte, lo masculino mal entendido, lo violento, lo que predomina en lo social, en lo político, en lo económico, en lo militar y en lo religioso, la clave de todo; simplemente porque un poder ejercido y mantenido por el miedo, el dinero o la fuerza se lo ha concedido durante siglos! Esto es la inercia en la muerte y el odio.

La puerta de lo misterioso femenino”, que también puede ser patrimonio del hombre en su espíritu como comprensión, acogida y amor, “prosigue su obra sin fatiga”, “Ininterrumpidamente”, dice Lao Tse. ¡Qué lección de perseverancia en la no violencia, en lo suave, en el hacer sin ruido y constante que construye las grandes obras.

Aprendamos de este gran sabio. Aprendamos de Lao Tse a apreciar “lo misterioso femenino”, a no despreciar lo, aparentemente, sin fuerza ya que “es la raíz del universo”.

Comentario: Juan Dianes Rubio.

jueves, 2 de agosto de 2007

OUSPENSKY: EL SISTEMA NO ES MÍO

Ouspensky afirma al principio de lo que podemos considerar su obra magna que el sistema que está transmitiendo no es suyo.
¿Qué quiere decir con esto? En primer lugar que, por muy genial que a él se le considere, su mente es humana, limitada. Su mente no llega siquiera al punto del Hombre nº 4 u Hombre equilibrado, cuanto menos al tipo de Hombre superior, al Adepto, al Iluminado, al nivel de un Buda, por ejemplo.

¿Dónde apunta esta afirmación? A que el Trabajo es el resultado de mentes semi-divinas o mentes fuera de este mundo que plantaron esta semilla de sabiduría en la Tierra en épocas antiquísimas. Apunta a que el Trabajo no es para ser discutido al modo normal que se discuten las cosas intelectualmente: para seguir siendo escépticos, para ponerlas en duda, para desde la mente sensual que está satisfecha de sí misma y de su saber y de sus posesiones materiales afirmar el ego. Al modo del que satisfecho por su éxito en la vida, de su fama no quiere comenzar algo que apunta más allá, fuera de la vida. No, el Trabajo es para aquellos que, intuyendo que contiene algún tipo de saber sobrehumano, sin embargo, sólo irán aceptándolo en la medida en que, al practicarlo, vean por experiencia propia interior y exterior sus maravillosos efectos en el aumento de nuestro ser y nuestra consciencia.

«Antes de empezar a explicarles de modo general sobre qué trata este sistema, y de charlar acerca de nuestros métodos, quiero grabar particularmente en sus mentes que las ideas y principios más importantes del sistema no me pertenecen. Esto es principalmente lo que los hace valiosos, porque, si me pertenecieran, serían como todas las otras teorías inventadas por las mentes corrientes: sólo darían una visión subjetiva de las cosas.
Cuando comencé a escribir, en 1907, Un Nuevo Modelo del Universo, me formulé, como muchas otras personas antes y desde entonces, que detrás de la superficie de la vida que conocemos, hay algo mucho mayor y más importante. Y entonces me dije que hasta que conozcamos más acerca de lo que hay detrás, todo nuestro conocimiento de la vida y de nosotros es realmente desdeñable. Recuerdo una conversación de esa época cuando dije: "Si fuera posible aceptar como probado que la consciencia (o, como la llamaría ahora, la inteligencia) puede manifestarse aparte del cuerpo físico, podrían probarse muchas otras cosas. Sólo eso no puede tomarse como probado". Comprendí que las manifestaciones de la psicología supernormal, como la transferencia del pensamiento, la clarividencia, la posibilidad de conocer el futuro, la retrovisión del pasado, etc., no habían sido probadas. De modo que traté de hallar un método de estudio de estas cosas, y trabajé en esa línea durante varios años. […].De modo que empecé a buscar estas escuelas. Viajé por Europa, Egipto, India, Ceilán, Turquía y el Cercano Oriente; pero realmente fue más tarde, cuando ya había concluido estos viajes, que encontré en Rusia, durante la guerra, a un grupo de personas que estudiaban cierto sistema originalmente proveniente de las escuelas orientales. Este sistema comenzaba con el estudio de la psicología, exactamente como yo había comprendido que debía empezar.
La idea principal de este sistema era que no usamos siquiera una pequeña parte de nuestros poderes y fuerzas. Por así decirlo, tenemos en nosotros una organización grandísima y finísima, sólo que no sabemos cómo usarla. En este grupo empleaban ciertas metáforas orientales, y me dijeron que tenemos en nosotros una casa grande, llena de bellos muebles, con una biblioteca y muchas otras habitaciones, pero vivimos en el sótano y la cocina, y no podemos salir de allí. Si la gente nos habla sobre lo que esta casa tiene escaleras arriba, no le creemos, o nos burlamos de ella, o a eso lo llamamos superstición, o cuentos de hadas, ó fábulas.
Esté sistema puede dividirse en estudio del mundo, sobre ciertos principios nuevos, y estudio del hombre. El estudio del mundo y el estudio del hombre incluyen en sí una suerte de lenguaje especial. Tratamos de usar palabras corrientes, las mismas palabras que empleamos en la conversación ordinaria, pero les asignamos un significado levemente diferente y más preciso.
El estudio del hombre está estrechamente conectado con la idea de la evolución del hombre, pero ésta deberá entenderse de un modo levemente distinto del corriente. Por lo común, la palabra evolución aplicase al hombre o a algo más que presuponga una especie de evolución mecánica; quiero decir que ciertas cosas, por ciertas leyes conocidas o desconocidas, se transforman en otras cosas, y estas otras cosas se transforman aún en otras cosas, y así sucesivamente. Pero desde el punto de vista de este sistema, tal evolución no existe: no hablo en general, sino específicamente del hombre. La evolución del hombre, si ocurre, sólo puede ser el resultado del conocimiento y del esfuerzo; mientras el hombre sólo conozca lo que puede conocer del modo corriente, para él no hay evolución ni la hubo jamás.
En este sistema, el estudio serio comienza con el estudio de la psicología, es decir, con el estudio de uno mismo, porque la psicología no puede estudiarse, como ocurre con la astronomía, fuera de uno mismo. El hombre tiene que estudiarse. Cuando me dijeron eso, e inmediato advertí que no tenemos método alguno de estudio de nosotros mismos y ya poseemos muchas ideas equivocadas acerca de nosotros. De modo que comprendí que debemos librarnos de la ideas equivocadas acerca de nosotros y al mismo tiempo encontrar los métodos para estudiarnos.
¿Tal vez comprenden qué difícil es definir lo que significa psicología? Hay tantos significados atribuidos a las mismas palabras en los diferentes sistemas que es difícil tener una definición general. De modo que empezamos definiendo a la psicología como el estudio de uno mismo.
Ustedes tienen que aprender ciertos métodos y principios y, de acuerdo con estos principios y usando estos métodos, tratarán de verse desde un nuevo punto de vista.»
(Ouspensky, El Cuarto Camino, Editorial Kier, Buenos Aires, 2000, págs. 7-8).

miércoles, 18 de julio de 2007

Por qué existe el Ocultismo o Sabiduría Secreta


El nombre "Ocultismo" genera un rechazo instantáneo, posiblemente fruto por una parte del mal uso que se ha hecho de ciertos conocimientos secretos y de su gran poder a lo largo de tiempos inmemoriales por parte de personas involutivas o que seguían el principio del mal. Por otra parte, aún siendo personas santas y virtuosas los que profesaban estos conocimientos, se mantenían en secreto por varias razones bien conocidas de los iniciados y que Jesús en el texto que sigue sólo sugiere: "... “A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos, no. Porque al que tiene se le dará más y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran, y no ven; oyen, pero no escuchan ni entienden." (Mt 13, 11-13) )

También, por la incompresión y desprecio que generalmente se hace de este conocimiento por parte de personas sin preparación y virtudes para comprenderlo: "No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehue­llen con sus pies, y vuelvan y os despedacen." (Mateo 7) o por otras razones como pueden ser épocas de persecuciones por parte de los poderes religiosos dominantes, fanáticos e intransigentes que impedían también incluso la parte de esta sabiduría que se podía revelar a algunos al menos.

Presentamos aquí un ejemplo de la necesidad de que la Sabiduría Secreta siga siendo secreta para la mayoría de las personas. El Dr. Laitman es una de las personas que mejor puede exponerlo. En este caso se refiere a la forma que adopta esta Sabiduría Secreta inmemorial en la Cabalá como una de sus expresiones.

_________________________________________

"Condiciones para revelar los secretos de la Cabalá.
Rav Dr. Michael Laitman.

Existen varias razones para mantener secreta la Torá:

"No hay necesidad".

"Es imposible".

"Es el secreto privado del Creador".

No existe ni un solo detalle de la Cabalá que no esté relacionado con todas estas prohibiciones.

1. "No hay necesidad". Esto implica que no hay motivo para revelar los secretos. Esto sería posible sólo si existiera algún beneficio inmediato para la sociedad. De otro modo, sólo suscitaría la reacción "¿y qué?". Tal sería la reacción de quienes creen que los cabalistas se ocupan y ocupan a otros de asuntos sin importancia. Por este motivo, los cabalistas aceptaban como alumnos sólo a quienes podían guardar un secreto sin revelarlo salvo en caso de extrema necesidad.
2. "Es imposible". Esto alude a la prohibición de revelar secretos por causa de las limitaciones del lenguaje. Este lenguaje (el nuestro) es incapaz de transmitir los sutiles conceptos espirituales. Todos nuestros intentos de explicarlos con palabras están destinados al fracaso, desorientando al estudiante. Por lo tanto, para revelar estos secretos, se requiere un permiso de arriba.
Permiso de arriba. Esto se menciona en las obras del famoso cabalista llamado Ari. En estas se dice: "Sabe que las almas de los grandes están llenas de una Luz exterior (circundante) o interior (rellenante). Y aquéllos cuyas almas están llenas de la Luz Circundante tienen el don de comunicar los secretos, haciéndolo de modo tal que la persona indigna de recibirlos no los comprende".
El alma del rabino Shimon Bar Yojai, por ejemplo, estaba llena de esta Luz exterior. Tenía tal poder que incluso cuando aparecía ante una congregación, sólo lo comprendían quienes habían recibido instrucción de arriba para escribir en el libro del "Zohar". Hubo cabalistas antes que él que sabían más que él. Sin embargo, no poseían su capacidad de poner en palabras los conceptos espirituales.
Así queda claro que la presentación de la Cabalá no depende del nivel de conocimiento del cabalista. Más bien depende de las cualidades de su alma. De acuerdo a éstas, recibe instrucciones de arriba para revelar cierta parte de la Torá. De tal forma que no podemos encontrar ningún tipo de obra fundamental acerca de la Cabalá antes del "Zohar". Las obras que tenemos incluyen tan sólo vagas y oscuras alusiones.
Después del rabino Shimon, el único que fue autorizado a "abrir" otra parte de la Cabalá fue el rabino Ari. De nuevo, es posible que algunos cabalistas anteriores a Ari supieran mucho más, pero no tenían el permiso de arriba. Desde que aparecieron los libros de Ari, todos los que se han ocupado de la Cabalá han abandonado los otros libros, estudiando tan sólo el "Zohar" y los libros de Ari.
3. "Es el secreto privado del Creador". La esencia de esta prohibición reside en el hecho de que los secretos de la Torá sólo pueden ser revelados por quienes son fieles al Creador y Lo respetan. Esta es la razón más importante para ocultar los secretos de la Torá. Demasiados charlatanes han usado la Torá en beneficio propio. Han formulado profecías y dado hechizos, engañando así a personas confiadas. Precisamente por este motivo se ocultó inicialmente la Torá. Los auténticos cabalistas se comprometieron a examinar muy estrictamente a sus estudiantes. Las muy escasas personas autorizadas a acercarse a la Cabalá en cada generación estaban obligadas bajo el más estricto de los juramentos. Tenían prohibido revelar aún el detalle más pequeńo e insignificante que estuviera relacionado con las tres prohibiciones mencionadas.
No debemos entender que esta división en tres prohibiciones divida a la Cabalá en tres. No, estos criterios de ocultamiento se aplican a cada parte, a cada palabra. Los tres criterios están constantemente actuando en esta ciencia.
Sin embargo, uno se pregunta: si esta parte secreta de la Torá estaba tan profundamente escondida, ¿cómo aparecieron tantos diferentes escritos sobre ella? La respuesta radica en la diferencia entre las dos primeras condiciones de secreto y la última. Esta es la más importante. La condición "No es necesario" con demasiada frecuencia puede cambiar según las circunstancias externas, tornándose en "Es necesario". Esto puede suceder, por ejemplo, debido a un desarrollo de la humanidad en conjunto o porque se ha dado el permiso de arriba. Este permiso fue concedido al rabino Shimon, al Ari y en menor medida a otros. Es por ello que de vez en cuando recibimos algunos libros auténticos sobre la Cabalá.
Así recibí yo mi conocimiento de mi maestro. Lo recibí bajo las mismas estrictas condiciones: guardar y ocultar. Sin embargo, a causa de los motivos mencionados previamente en "El tiempo de actuar", la condición "No es necesario" se transformó en "Es necesario". Y de este modo estoy revelando una parte, manteniendo en reserva y ocultas las otras dos, según me comprometí bajo juramento."

Fuente de la cita: http://www.kabbalah.info/spanishkab/Los_secretos_revelados.htm

Comentario de introducción: Juan Dianes Rubio.

lunes, 16 de julio de 2007

Los anales o registros akashicos

Es un asunto fascinante y de obligado estudio (en sentido profundo) para cualquier interesado en avanzar en la sabiduría y en la trascendencia. La complejidad de definir el concepto de anales o registros akashicos con nuestros recursos expresivos es evidente. La dificultad en describirlos (no hablemos ya de comprenderlos) no estriba únicamente en la limitación expresiva que padecemos; también obedece al conocimiento parcial y puramente fragmentario que se tiene de ellos. No obstante se puede hacer algún intento de aproximación. No son sino la super-memoria del Logos que opera a través del tiempo, una especie de base de datos etérica de todo lo acontecido desde el principio y de todo lo que acontecerá. Akasha viene a significar éter (no referido, por otra parte, a ninguno de los éteres del plano físico) y es en ésta substancia donde se sitúan estos registros, que dada la codificación que presentan, y no sólo por esta causa, serán sólo accesibles como reflexión de su realidad originaria (reflexiones de diferentes calidades en función del plano al que se pueda acceder para su lectura: de mejor calidad en el plano devachánico y de inferior calidad en el plano astral) y sólo para personas de espiritualidad sublime, y mediante técnicas como el sueño lúcido o la proyección astral por citar algunas.

domingo, 15 de julio de 2007

EL HOMBRE EQUILIBRADO (I)

Como hemos expuesto en otro de los artículos ya publicados en este blog, (El desequilibrio de la personalidad del hombre actual), antes de poder realizar en nosotros el hombre consciente u Hombre nº 5, que es el primer exponente de este tipo de hombre, debemos realizar en nosotros el Hombre Equilibrado, es decir el equilibrio entre las partes representadas en nosotros por los Hombres nº 1, nº 2 y nº 3. Este hombre Equilibrado es representado por el Hombre Nº 4 en el diagrama de clasificación de los tipos de Hombre en relación con la Conciencia.

En el diagrama o clasificación de las siete categorías de Hombre el Hombre Nº 4 u Hombre Equilibrado representa y es el puente entre la Humanidad Mecánica (Hombres nº 1, nº 2 y nº 3 que se corresponden, respectivamente, con el Centro Instintivo-Motor, el Centro Emocional y el Centro Mental inferior) y la Humanidad Consciente, con lo cual, el Hombre Nº 4, adquiere una enorme importancia como paso ineludible hacia la Consciencia. Estamos obligados a realizar en nosotros el Hombre Nº 4 si queremos conseguir un desarrollo superior luego.

De este modo, al principio, todo el Trabajo está dirigido a la consecución del Hombre Equilibrado. Este Hombre está ya por encima del vivir mecánico de la vida, está abierto, por así decir, para encarar la tarea de vivir conscientemente. Fuimos creados para llegar a ser conscientes y al­canzar el grado de conciencia mínima indispensable que nos acerque al Círculo de la Humanidad Consciente. El Hombre Nº 4 es ya un logro que no puede compararse a nada de lo que nos puede ofrecer la vida.

El acceder al Tercer estado de Consciencia que es producto del Recuerdo de Sí (ser consciente al mismo tiempo de nosotros mismos y de lo que estamos haciendo o de quien está relacionándose con nosotros), nos haría ser consciente de que la vida auténtica está por encima de nosotros y no detrás ni delante de nosotros. Esto último representa el estado de sueño que nos hace pensar que nuestra vida, según cambien las circunstancias, nos va a hacer ser felices o bien que no somos felices porque nuestro pasado nos condujo a la situación en que estamos. Nada más lejos de la realidad. La vida auténtica está ahora mismo aquí, con nosotros, sólo que está en un nivel más alto de nuestra consciencia que depende del estar presente a nosotros mismos y a la situación, que depende del poder del ahora vivido conscientemente. Es el Recuerdo de Sí de que estamos hablando. Por tanto el esperar cambios interiores de las circunstancias exteriores es ilusión que fomentan en nosotros todos los elementos de la vida que nos usan y sumergen en el sueño. El pensar que nuestra felicidad auténtica depende del cambio de circunstancias o del tiempo -dimensión horizontal- representa el engaño sempiterno de la vida que nos usa y agota inútilmente. Todo lo verdaderamente valioso depende del nivel de consciencia.

Se trata, en suma, más de un sentimiento profundo que de un conocimiento, es decir, aquí incide con una gran fuerza el llamado Centro Emocional Superior que puede llevarnos a intuiciones y momentos sublimes de comprensión y de gozo, todo unido. Existe una escala vertical de estados de consciencia que nos traslada, según nuestro esfuerzo en el Trabajo, por encima o por debajo del lugar que ocupamos en este mismo momento en esta dimensión vertical de la consciencia. Se trata de estados interiores. Pensamos en los días anteriores a nuestro hoy en función del tiempo -pasado, presente y futuro-, no en función de nuestros estados interiores en aquellos días. No pensamos que ayer, por ejemplo, estuvimos en un estado de sueño bastante profundo o de olvido de sí mismo o de identificación. Es por esto que no tenemos una memoria de nuestros estados de consciencia que tan útil nos sería en el Trabajo. Adoramos el tiempo. Decimos que el tiempo es dinero. Empleamos nuestro tiempo en múltiples actividades que pueden ser lícitas dentro de nuestras tareas en la vida, pero nos olvidamos de la tarea más importante: encontrarnos a nosotros mismos, ser conscientes de nosotros mismos y de los demás y acceder a un tipo de felicidad y de equilibrio que nadie podrá quitarnos. Sin embargo, todo lo que consideramos valioso exteriormente en la vida, al final es barrido por el tiempo. Por el contrario, los momentos de despertar o de consciencia que obtenemos con el trabajo deberíamos haberlos colocado en el lugar de nuestra memoria que está fuera del tiempo, dispuestos verticalmente en una escala de valores.

¿Qué clase de conciencia tiene el Hombre Equilibrado? Se trata de una conciencia no unilateral. Su autoconciencia debe haberse ensanchado, es decir, el "sentimiento de sí mismo" debe haberse despla­zado de su posición en la personalidad, en la imaginación, en los topes, en las identificaciones, los resentimientos, en el llevar cuentas de lo que otros no hacen, en el imaginar problemas futuros constantemente, etc. y un nuevo sentimiento de sí ha debido ocupado su lugar.

Ha debido llegar a ser más consciente de lo positivo y negativo que hay en él y que no había admitido comple­tamente o había negado. Viendo en sí mismo muchas de las culpas que achaca a los otros, sus sentimientos hacia los otros cambiarán.

La vida ya no tendrá para él el mismo significado. Si ha cambiado de verdad no puede seguir siendo el mismo. Parece absurdo pero es lo que muchos se imaginan: haber cambiado. El Hombre Equilibrado no puede seguir siendo el mismo de antes. En este sentido, lamentar el pasado, buscar la conmiseración de los demás, son actos equivocados desde el punto de vista de la consciencia a que accede el Hombre Equilibrado. Al cambiar el nivel de ser cambia nuestro sabor interior, nuestro paladar emocional e intelectivo; se descubren nuevos sabores, más finos y sutiles. El identificarse con todo y con todos perdiendo el Recuerdo de Sí (otra cosa es la consideración externa, es decir, considerar amorosa y respetuosamente a los demás como a nosotros mismos) va desapareciendo poco a poco con el Tercer Estado de Conciencia o Recuerdo de Sí. Esto supone una purificación del Centro Emocional y, por lo tanto, de los diferentes sentimientos. De este modo el Hombre Equilibrado está libre de los sentimientos y emociones que atormentan continuamente al Hombre Nº 1, 2 y 3, aunque estos tres tipos de Hombres parezcan gustar de ellos a veces. Mediante la auto-observación, mediante el Recuerdo de Sí y el no achacar a los otros lo que nos sucede sino a nosotros mismos, el Hombre de los tipos 1, 2 y 3 se va convirtiendo en una diferente clase de hombre designado en este sistema como Hombre Nº 4.

Debemos ser capaces en este Camino de reflexionar concentradamente en todos estos extremos con atención e interés. Reflexionar sobre la naturaleza del Hombre Equili­brado y sobre nuestra propia situación, comparándolas. Por medio de esta comparación nos daremos cuenta de lo que es necesario estimar y de los puntos donde especialmente hemos de trabajar, cada uno, sobre nuestro sí mismo. Hemos de pedir también el logar este estado de conciencia representado por el Hombre Nº 4 u Hombre Equilibrado. La Naturaleza del Ser Superior es tal que nos concede en la medida de nuestro esfuerzo y de nuestra petición.

sábado, 7 de julio de 2007

Gurdjieff: Relatos de Belcebú a su Nieto: Un Consejo amistoso.


Un Consejo Amistoso.

Escrito espontáneamente por el autor al remitir este libro al impresor, cuando ya estaba listo para ser publicado.

«Las múltiples deducciones y conclusiones a las cuales me han conducido mis investigaciones–experimentales sobre el beneficio que los hombres contemporáneos pueden sacar de las impresiones nuevas, debidas a lo que leen u oyen, traen a mi memoria una sentencia popular, venida del fondo de las edades, que afirma: "Toda oración puede ser oída por las fuerzas superiores y ser concedida, a condición de que sea dicha tres veces: "La primera vez por el bien o el descanso del alma de nuestros padres; "La segunda vez por el bien de nuestro prójimo; " Y la tercera vez solamente, por nuestro propio bien."Y considero necesario, desde la primera página de este primer libro listo para ser publicado, dar el consejo siguiente: "Lean tres veces cada una de mis obras: "La primera vez, al menos como ustedes están mecanizados a leer todos sus libros y periódicos; "La segunda vez, como si ustedes las leyeran a un oyente extraño; "Y la tercera vez, tratando de penetrar la esencia misma de lo que escribo."Solamente entonces estarán ustedes en condiciones de formarse un juicio imparcial, propio sólo de ustedes, sobre mis escritos. Y sólo entonces se realizará mi esperanza de que ustedes reciban, de acuerdo con su comprensión, el beneficio determinado que tengo en vista para ustedes y que les deseo con todo mi ser.»


(G. I. Gurdjieff. Relatos de Belcebú a su nieto. TODO Y TODAS LAS COSAS. Primera Serie.)

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Elementos claves, para meditar, que, en mi opinión, Gurdjieff introduce en estos párrafos:

1) Interrogantes sobre el fragmento: "investigaciones experimentales sobre el beneficio que los hombres contemporáneos pueden sacar de las impresiones nuevas".

¿Qué son nuevas impresiones en el Cuarto Camino? ¿Cómo podemos hacer para obtenerlas ya que son tan beneficiosas para el hombre? ¿Pueden las impresiones que recibimos por los sentidos -más las de los sentidos internos- tomarse mediante alguna técnica perceptiva como impresiones nuevas? ¿Quizás mediante el llamdo Recuerdo de Sí?¿Cómo estar conscientes de las impresiones que continuamente nos llegan y que caen en las zonas tediosas y depresivas de nosotros mismos? ¿Cómo ver el mundo con los ojos nuevos de un niño? ¿Tiene esto algo que ver con la frase de Cristo "Si no sois como niños no entrareis en el Reino de los Cielos"?

2) Interrogantes sobre el fragmento: "Toda oración puede ser oída por las fuerzas superiores y ser concedida, a condición de que sea dicha tres veces: "La primera vez por el bien o el descanso del alma de nuestros padres; "La segunda vez por el bien de nuestro prójimo; "Y la tercera vez solamente, por nuestro propio bien."

¿Por qué tres veces? ¿Se toma mayor conciencia mediante el número sagrado de creación tres? ¿Se trata simplemente de eliminar mediante el ejercicio de piedad de orar primero por los padres, luego por nuestro prójimo y sólo en último lugar por nosotros mismos el veneno letal del egoísmo que se introduce incluso en la mente de personas aparentemente religiosas? ¿Acaso el acto de orar por aquellos en quien tuvimos génesis (padres), luego por aquellos que enriquecen nuestro ser al vivir con nosotros y luego por nosotros mismos crea una especie de plenitud bendita vital?

3) Interrogantes sobre el fragmento: "Lean tres veces cada una de mis obras: "La primera vez, al menos como ustedes están mecanizados a leer todos sus libros y periódicos; "La segunda vez, como si ustedes las leyeran a un oyente extraño; "Y la tercera vez, tratando de penetrar la esencia misma de lo que escribo."

¿Podemos dejar de ser mecánicos? ¿Es por esto que Gurdjieff contando con la mecanicidad del hombre le aconseja leer primero "como ustedes están mecanizados a leer todos sus libros"? ¿Acaso el acto de "leer a los demás" con lo que supone de consciencia de sí mismo en cuanto se trata de comunicar algo a otro (recuerdo de sí) no es un segundo paso en la conciencia o comprensión de lo que se lee? En relación con esto, ¿no atestiguan multitud de maestros la comprensión más profunda que llegan a vivir en el acto de enseñar? ¿No es la segunda línea de trabajo trabajar con otros? ¿No es insustituible el esfuerzo de tratar de penetrar la esencia de aquello que tratamos de comprender? En relación con esto último, ¿no es la esencia del Trabajo el esfuerzo? Por otra parte, ¿no es el esfuerzo por ser consciente lo que va creando el fuego interior necesario para fundir la materia grosera interior y formar materia espiritual más fina? ¿No es el Centro emocional superior y el amor consciente el fruto superior del Trabajo que no se consigue sin comprensión de uno y de los demás?

martes, 19 de junio de 2007

La Escuela Arcana


Desde Hollar el Sendero, en nuestro intento de favorecer el desarrollo interior a partir de las fuentes de la Sabiduría Inmemorial, queremos realizar hoy una pequeña exposición de la Escuela Arcana.
La simple lectura de esta información e, incluso, aunque leyésemos obras enteras de Sabiduría Arcana, no nos darían la comprensión profunda que solamente puede dar el intento constante de realizar en la práctica lo que esta sabiduría inmemorial contiene.

QUÉ ES LA ESCUELA ARCANA

(Extraído de un folleto de divulgación de la Escuela Arcana)

La Escuela Arcana fue fundada en 1923 por ALICE A.BAILEY, para responder a la demanda manifiesta y siempre creciente por una enseñanza y formación más profunda en la ciencia del alma. La meta del entrenamiento esotérico dado por la Escuela Arcana es ayudar al desarrollo espiritual del estudiante, llevarlo a aceptar las responsabilidades del discipulado y servir al Plan sirviendo a la humanidad. El esoterismo es un modo práctico de vida.
La función de la Escuela es ayudar a los estudiantes que se encuentran en las etapas finales del Sendero de Probación, a alcanzar el Sendero del Discipulado, y a aquellos que se encuentran ya en ese Sendero, a avanzar más rápidamente y a ser más eficaces en el servicio. Es un discípulo aquel que, por encima de todo, se ha comprometido a realizar tres cosas: a) servir a la Humanidad; b) cooperar con el Plan de la Jerarquía, tal como él lo comprende y lo mejor que puede; c) desarrollar los poderes del alma, ampliar su conciencia y seguir las directrices de su Yo superior y no los imperativos de su triple yo inferior (o la triple personalidad).
Discipulado es una palabra utilizada corrientemente por los aspirantes del mundo entero, tanto en oriente como en Occidente. Podría ser definido como la etapa final del sendero de evolución, la etapa en la que el hombre a sabiendas se compromete a imponer la voluntad del alma (la cual es esencialmente la voluntad de Dios) a la naturaleza inferior. En ese sendero se somete a sí mismo al entrenamiento, por medio de una disciplina aplicada sistemáticamente, la cual produce un desarrollo acelerado de los poderes y de la vida del alma.
Las tres condiciones fundamentales en las que reposa la formación impartida por la Escuela Arcana son: la meditación oculta, el estudio y el servicio a la Humanidad. La sinceridad de intención, la pureza de los motivos y la perseverancia frente a todos los obstáculos y dificultades son requeridos a quienes emprenden voluntariamente esta auto-formación en la ciencia esotérica del alma, la cual se manifiesta por medio de una vida conforme a las reglas del discipulado. La formación ofrecida por la Escuela, a través de los diferentes cursos de estudio y de meditación es, por consiguiente, eliminatoria en relación con todos quienes no están preparados y aquellos que no quieren hacer el esfuerzo y los ajustes necesarios. Seguir los cursos de la Escuela Arcana es comprometerse en una dura labor.
La presentación de la enseñanza, adaptada a la nueva civilización que está emergiendo rápidamente, insiste sobre el entrenamiento de los discípulos en formación grupal, una técnica que caracterizará al discipulado en la Era de Acuario. La formación ofrecida por la Escuela Arcana es, por consiguiente, aplicada a los grupos. La Escuela Arcana proporciona un entrenamiento práctico que ayudará al aspirante en sus propios esfuerzos para "conocerse a sí mismo", y conocer su lugar en el servicio, en relación con aquellos que lo han precedido en la escala evolutiva y de los que puede esperar asistencia y en relación con aquellos a quienes él puede, a su vez, ayudar. Estudiantes de diferentes partes del mundo, los cuales pueden no llegar a conocerse ni encontrarse nunca, sirven juntos por medio de la meditación y el estudio grupal, facilitando así la precipitación de las ideas sobre las que serán fundadas la nueva civilización y la nueva cultura.
El trabajo de la Escuela Arcana, en el mundo entero, se lleva a cabo enteramente por correspondencia, por medio de una relación directa entre el estudiante y los Centros. La Escuela Arcana no organiza ningún curso, clase o grupo de discusión. Cada estudiante es llevado a pensar, meditar y buscar la Verdad por sí mismo, según sus exigencias internas y su comprensión, aprendiendo gracias a la independencia espiritual así obtenida, el significado de la interdependencia en el trabajo de grupo. Los estudiantes que residen en América son servidos por el Centro de Nueva York; los que viven en gran Bretaña y en la Commonwealth, lo son por el Centro de Londres, y todos los estudiantes que trabajan en las diferentes lenguas europeas, lo son por el Centro de Ginebra. Cada Centro dispone también de una biblioteca cuyo servicio se realiza por correo.
El trabajo es financiado por medio de contribuciones voluntarias de los estudiantes y de todos quienes se interesan en la enseñanza y formación impartidas por la Escuela. Se espera que los estudiantes de la Escuela compartan la responsabilidad de su mantenimiento, cada cual según sus medios.
La Escuela Arcana no es sectaria y respeta el derecho de cada estudiante de conservar su punto de vista y sus creencias. La Escuela no está basada en una presentación autoritaria de alguna línea de pensamiento o código ético. el material utilizado en los cursos ha sido extraído de fuentes variadas. El conocimiento, la lucidez y la sabiduría, así como la capacidad para manipular las energías espirituales que resultan del trabajo y la enseñanza de la Escuela Arcana, deben expresarse y encontrar su aplicación por medio de una cotidiana vida de servicio, ayudando a la manifestación del Plan divino y a la solución de los problemas de la humanidad.

Para una mayor información dirigirse a ESCUELA ARCANA:
1,Rue de Varembé 3e Case Postale 31 CH-1211 Ginebra 20 SUIZA
120 Wall Street 24th Floor New York, NY 10005 USA
3,Whitehall Court Suite 54 2EF SW1A Londres U.K. (Inglaterra)


LAS OBRAS DE ALICE A.BAILEY:

Alice A. Bailey ha entregado a la Humanidad los siguientes libros: 1-El Alma y su Mecanismo 2-Autobiografía inconclusa 3-De Belén al Calvario 4-CARTAS SOBRE MEDITACIÓN OCULTISTA 5-La Conciencia del Atomo 6-El Destino de las Naciones 7-EL DISCIPULADO EN LA NUEVA ERA- Tomos 1 y 2 8-La Educación en la Nueva Era 9-Espejismo: un problema mundial 10-LA EXTERIORIZACION DE LA JERARQUIA 11-INICIACION HUMANA Y SOLAR 12-Del Intelecto a la Intuición 13-La Luz del Alma 14-Los Problemas de la Humanidad 15-La Reaparición de Cristo 16-Telepatía y el Vehículo Etérico 17-TRATADO SOBRE FUEGO COSMICO 18-TRATADO SOBRE MAGIA BLANCA 19-TRATADO SOBRE LOS SIETE RAYOS- 5 Tomos SICOLOGIA ESOTERICA-Tomo I SICOLOGIA ESOTERICA-Tomo II ASTROLOGIA ESOTERICA-Tomo III CURACIÓN ESOTÉRICA-Tomo IV LOS RAYOS Y LAS INICIACIONES-Tomo V 20-Los Trabajos de Hércules 21-Una Gran Aventura: la Muerte 22-Reflexiones sobre Esto 23-Sirviendo a la Humanidad 24-El Sexo

LINKS RECOMENDADOS
Arthur Edward Waite y la Hermandad de la Verdadera Rosacruz
Fraternitas Rosicruciana Antiqua
FUDOSI
Rito Antiguo y Primitivo de Memphis Misraim
Jorge Luis Borges
Escuela Arcana
Fraternidad Rosacruz
La Tierra Nocturna
Orden Martinista de la America del Sur
Orden Kabalistica de la Rose Croix
Orden Kabalistica de los Constructores del Adytum
Orden Masónica de los Elu Cohen del Universo
Orden Rosacruz del Templo y del Grial
La Venerable Figura del Maestro Papus
Societas Rosicruciana In America
Sociedad Alquímica de Francia
Soberano Santuario Memphis Misraim de Chile y America Latina
Gran Oriente Martinista de Chile y para Hispanoamerica
FUDOSFI (Clymer)
Fraternidad de los Polares
COMUNIDAD MSN: EJÉRCITO DE LA BUENA VOLUNTAD

Comentario de introducción: Juan Dianes Rubio.