Los ciegos ante el ser trascendente

“Los ciegos para el Ser pasan incluso por ser los únicos que ven de verdad.”
Martin Heidegger

miércoles, 18 de julio de 2007

Por qué existe el Ocultismo o Sabiduría Secreta


El nombre "Ocultismo" genera un rechazo instantáneo, posiblemente fruto por una parte del mal uso que se ha hecho de ciertos conocimientos secretos y de su gran poder a lo largo de tiempos inmemoriales por parte de personas involutivas o que seguían el principio del mal. Por otra parte, aún siendo personas santas y virtuosas los que profesaban estos conocimientos, se mantenían en secreto por varias razones bien conocidas de los iniciados y que Jesús en el texto que sigue sólo sugiere: "... “A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos, no. Porque al que tiene se le dará más y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran, y no ven; oyen, pero no escuchan ni entienden." (Mt 13, 11-13) )

También, por la incompresión y desprecio que generalmente se hace de este conocimiento por parte de personas sin preparación y virtudes para comprenderlo: "No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehue­llen con sus pies, y vuelvan y os despedacen." (Mateo 7) o por otras razones como pueden ser épocas de persecuciones por parte de los poderes religiosos dominantes, fanáticos e intransigentes que impedían también incluso la parte de esta sabiduría que se podía revelar a algunos al menos.

Presentamos aquí un ejemplo de la necesidad de que la Sabiduría Secreta siga siendo secreta para la mayoría de las personas. El Dr. Laitman es una de las personas que mejor puede exponerlo. En este caso se refiere a la forma que adopta esta Sabiduría Secreta inmemorial en la Cabalá como una de sus expresiones.

_________________________________________

"Condiciones para revelar los secretos de la Cabalá.
Rav Dr. Michael Laitman.

Existen varias razones para mantener secreta la Torá:

"No hay necesidad".

"Es imposible".

"Es el secreto privado del Creador".

No existe ni un solo detalle de la Cabalá que no esté relacionado con todas estas prohibiciones.

1. "No hay necesidad". Esto implica que no hay motivo para revelar los secretos. Esto sería posible sólo si existiera algún beneficio inmediato para la sociedad. De otro modo, sólo suscitaría la reacción "¿y qué?". Tal sería la reacción de quienes creen que los cabalistas se ocupan y ocupan a otros de asuntos sin importancia. Por este motivo, los cabalistas aceptaban como alumnos sólo a quienes podían guardar un secreto sin revelarlo salvo en caso de extrema necesidad.
2. "Es imposible". Esto alude a la prohibición de revelar secretos por causa de las limitaciones del lenguaje. Este lenguaje (el nuestro) es incapaz de transmitir los sutiles conceptos espirituales. Todos nuestros intentos de explicarlos con palabras están destinados al fracaso, desorientando al estudiante. Por lo tanto, para revelar estos secretos, se requiere un permiso de arriba.
Permiso de arriba. Esto se menciona en las obras del famoso cabalista llamado Ari. En estas se dice: "Sabe que las almas de los grandes están llenas de una Luz exterior (circundante) o interior (rellenante). Y aquéllos cuyas almas están llenas de la Luz Circundante tienen el don de comunicar los secretos, haciéndolo de modo tal que la persona indigna de recibirlos no los comprende".
El alma del rabino Shimon Bar Yojai, por ejemplo, estaba llena de esta Luz exterior. Tenía tal poder que incluso cuando aparecía ante una congregación, sólo lo comprendían quienes habían recibido instrucción de arriba para escribir en el libro del "Zohar". Hubo cabalistas antes que él que sabían más que él. Sin embargo, no poseían su capacidad de poner en palabras los conceptos espirituales.
Así queda claro que la presentación de la Cabalá no depende del nivel de conocimiento del cabalista. Más bien depende de las cualidades de su alma. De acuerdo a éstas, recibe instrucciones de arriba para revelar cierta parte de la Torá. De tal forma que no podemos encontrar ningún tipo de obra fundamental acerca de la Cabalá antes del "Zohar". Las obras que tenemos incluyen tan sólo vagas y oscuras alusiones.
Después del rabino Shimon, el único que fue autorizado a "abrir" otra parte de la Cabalá fue el rabino Ari. De nuevo, es posible que algunos cabalistas anteriores a Ari supieran mucho más, pero no tenían el permiso de arriba. Desde que aparecieron los libros de Ari, todos los que se han ocupado de la Cabalá han abandonado los otros libros, estudiando tan sólo el "Zohar" y los libros de Ari.
3. "Es el secreto privado del Creador". La esencia de esta prohibición reside en el hecho de que los secretos de la Torá sólo pueden ser revelados por quienes son fieles al Creador y Lo respetan. Esta es la razón más importante para ocultar los secretos de la Torá. Demasiados charlatanes han usado la Torá en beneficio propio. Han formulado profecías y dado hechizos, engañando así a personas confiadas. Precisamente por este motivo se ocultó inicialmente la Torá. Los auténticos cabalistas se comprometieron a examinar muy estrictamente a sus estudiantes. Las muy escasas personas autorizadas a acercarse a la Cabalá en cada generación estaban obligadas bajo el más estricto de los juramentos. Tenían prohibido revelar aún el detalle más pequeńo e insignificante que estuviera relacionado con las tres prohibiciones mencionadas.
No debemos entender que esta división en tres prohibiciones divida a la Cabalá en tres. No, estos criterios de ocultamiento se aplican a cada parte, a cada palabra. Los tres criterios están constantemente actuando en esta ciencia.
Sin embargo, uno se pregunta: si esta parte secreta de la Torá estaba tan profundamente escondida, ¿cómo aparecieron tantos diferentes escritos sobre ella? La respuesta radica en la diferencia entre las dos primeras condiciones de secreto y la última. Esta es la más importante. La condición "No es necesario" con demasiada frecuencia puede cambiar según las circunstancias externas, tornándose en "Es necesario". Esto puede suceder, por ejemplo, debido a un desarrollo de la humanidad en conjunto o porque se ha dado el permiso de arriba. Este permiso fue concedido al rabino Shimon, al Ari y en menor medida a otros. Es por ello que de vez en cuando recibimos algunos libros auténticos sobre la Cabalá.
Así recibí yo mi conocimiento de mi maestro. Lo recibí bajo las mismas estrictas condiciones: guardar y ocultar. Sin embargo, a causa de los motivos mencionados previamente en "El tiempo de actuar", la condición "No es necesario" se transformó en "Es necesario". Y de este modo estoy revelando una parte, manteniendo en reserva y ocultas las otras dos, según me comprometí bajo juramento."

Fuente de la cita: http://www.kabbalah.info/spanishkab/Los_secretos_revelados.htm

Comentario de introducción: Juan Dianes Rubio.

lunes, 16 de julio de 2007

Los anales o registros akashicos

Es un asunto fascinante y de obligado estudio (en sentido profundo) para cualquier interesado en avanzar en la sabiduría y en la trascendencia. La complejidad de definir el concepto de anales o registros akashicos con nuestros recursos expresivos es evidente. La dificultad en describirlos (no hablemos ya de comprenderlos) no estriba únicamente en la limitación expresiva que padecemos; también obedece al conocimiento parcial y puramente fragmentario que se tiene de ellos. No obstante se puede hacer algún intento de aproximación. No son sino la super-memoria del Logos que opera a través del tiempo, una especie de base de datos etérica de todo lo acontecido desde el principio y de todo lo que acontecerá. Akasha viene a significar éter (no referido, por otra parte, a ninguno de los éteres del plano físico) y es en ésta substancia donde se sitúan estos registros, que dada la codificación que presentan, y no sólo por esta causa, serán sólo accesibles como reflexión de su realidad originaria (reflexiones de diferentes calidades en función del plano al que se pueda acceder para su lectura: de mejor calidad en el plano devachánico y de inferior calidad en el plano astral) y sólo para personas de espiritualidad sublime, y mediante técnicas como el sueño lúcido o la proyección astral por citar algunas.

domingo, 15 de julio de 2007

EL HOMBRE EQUILIBRADO (I)

Como hemos expuesto en otro de los artículos ya publicados en este blog, (El desequilibrio de la personalidad del hombre actual), antes de poder realizar en nosotros el hombre consciente u Hombre nº 5, que es el primer exponente de este tipo de hombre, debemos realizar en nosotros el Hombre Equilibrado, es decir el equilibrio entre las partes representadas en nosotros por los Hombres nº 1, nº 2 y nº 3. Este hombre Equilibrado es representado por el Hombre Nº 4 en el diagrama de clasificación de los tipos de Hombre en relación con la Conciencia.

En el diagrama o clasificación de las siete categorías de Hombre el Hombre Nº 4 u Hombre Equilibrado representa y es el puente entre la Humanidad Mecánica (Hombres nº 1, nº 2 y nº 3 que se corresponden, respectivamente, con el Centro Instintivo-Motor, el Centro Emocional y el Centro Mental inferior) y la Humanidad Consciente, con lo cual, el Hombre Nº 4, adquiere una enorme importancia como paso ineludible hacia la Consciencia. Estamos obligados a realizar en nosotros el Hombre Nº 4 si queremos conseguir un desarrollo superior luego.

De este modo, al principio, todo el Trabajo está dirigido a la consecución del Hombre Equilibrado. Este Hombre está ya por encima del vivir mecánico de la vida, está abierto, por así decir, para encarar la tarea de vivir conscientemente. Fuimos creados para llegar a ser conscientes y al­canzar el grado de conciencia mínima indispensable que nos acerque al Círculo de la Humanidad Consciente. El Hombre Nº 4 es ya un logro que no puede compararse a nada de lo que nos puede ofrecer la vida.

El acceder al Tercer estado de Consciencia que es producto del Recuerdo de Sí (ser consciente al mismo tiempo de nosotros mismos y de lo que estamos haciendo o de quien está relacionándose con nosotros), nos haría ser consciente de que la vida auténtica está por encima de nosotros y no detrás ni delante de nosotros. Esto último representa el estado de sueño que nos hace pensar que nuestra vida, según cambien las circunstancias, nos va a hacer ser felices o bien que no somos felices porque nuestro pasado nos condujo a la situación en que estamos. Nada más lejos de la realidad. La vida auténtica está ahora mismo aquí, con nosotros, sólo que está en un nivel más alto de nuestra consciencia que depende del estar presente a nosotros mismos y a la situación, que depende del poder del ahora vivido conscientemente. Es el Recuerdo de Sí de que estamos hablando. Por tanto el esperar cambios interiores de las circunstancias exteriores es ilusión que fomentan en nosotros todos los elementos de la vida que nos usan y sumergen en el sueño. El pensar que nuestra felicidad auténtica depende del cambio de circunstancias o del tiempo -dimensión horizontal- representa el engaño sempiterno de la vida que nos usa y agota inútilmente. Todo lo verdaderamente valioso depende del nivel de consciencia.

Se trata, en suma, más de un sentimiento profundo que de un conocimiento, es decir, aquí incide con una gran fuerza el llamado Centro Emocional Superior que puede llevarnos a intuiciones y momentos sublimes de comprensión y de gozo, todo unido. Existe una escala vertical de estados de consciencia que nos traslada, según nuestro esfuerzo en el Trabajo, por encima o por debajo del lugar que ocupamos en este mismo momento en esta dimensión vertical de la consciencia. Se trata de estados interiores. Pensamos en los días anteriores a nuestro hoy en función del tiempo -pasado, presente y futuro-, no en función de nuestros estados interiores en aquellos días. No pensamos que ayer, por ejemplo, estuvimos en un estado de sueño bastante profundo o de olvido de sí mismo o de identificación. Es por esto que no tenemos una memoria de nuestros estados de consciencia que tan útil nos sería en el Trabajo. Adoramos el tiempo. Decimos que el tiempo es dinero. Empleamos nuestro tiempo en múltiples actividades que pueden ser lícitas dentro de nuestras tareas en la vida, pero nos olvidamos de la tarea más importante: encontrarnos a nosotros mismos, ser conscientes de nosotros mismos y de los demás y acceder a un tipo de felicidad y de equilibrio que nadie podrá quitarnos. Sin embargo, todo lo que consideramos valioso exteriormente en la vida, al final es barrido por el tiempo. Por el contrario, los momentos de despertar o de consciencia que obtenemos con el trabajo deberíamos haberlos colocado en el lugar de nuestra memoria que está fuera del tiempo, dispuestos verticalmente en una escala de valores.

¿Qué clase de conciencia tiene el Hombre Equilibrado? Se trata de una conciencia no unilateral. Su autoconciencia debe haberse ensanchado, es decir, el "sentimiento de sí mismo" debe haberse despla­zado de su posición en la personalidad, en la imaginación, en los topes, en las identificaciones, los resentimientos, en el llevar cuentas de lo que otros no hacen, en el imaginar problemas futuros constantemente, etc. y un nuevo sentimiento de sí ha debido ocupado su lugar.

Ha debido llegar a ser más consciente de lo positivo y negativo que hay en él y que no había admitido comple­tamente o había negado. Viendo en sí mismo muchas de las culpas que achaca a los otros, sus sentimientos hacia los otros cambiarán.

La vida ya no tendrá para él el mismo significado. Si ha cambiado de verdad no puede seguir siendo el mismo. Parece absurdo pero es lo que muchos se imaginan: haber cambiado. El Hombre Equilibrado no puede seguir siendo el mismo de antes. En este sentido, lamentar el pasado, buscar la conmiseración de los demás, son actos equivocados desde el punto de vista de la consciencia a que accede el Hombre Equilibrado. Al cambiar el nivel de ser cambia nuestro sabor interior, nuestro paladar emocional e intelectivo; se descubren nuevos sabores, más finos y sutiles. El identificarse con todo y con todos perdiendo el Recuerdo de Sí (otra cosa es la consideración externa, es decir, considerar amorosa y respetuosamente a los demás como a nosotros mismos) va desapareciendo poco a poco con el Tercer Estado de Conciencia o Recuerdo de Sí. Esto supone una purificación del Centro Emocional y, por lo tanto, de los diferentes sentimientos. De este modo el Hombre Equilibrado está libre de los sentimientos y emociones que atormentan continuamente al Hombre Nº 1, 2 y 3, aunque estos tres tipos de Hombres parezcan gustar de ellos a veces. Mediante la auto-observación, mediante el Recuerdo de Sí y el no achacar a los otros lo que nos sucede sino a nosotros mismos, el Hombre de los tipos 1, 2 y 3 se va convirtiendo en una diferente clase de hombre designado en este sistema como Hombre Nº 4.

Debemos ser capaces en este Camino de reflexionar concentradamente en todos estos extremos con atención e interés. Reflexionar sobre la naturaleza del Hombre Equili­brado y sobre nuestra propia situación, comparándolas. Por medio de esta comparación nos daremos cuenta de lo que es necesario estimar y de los puntos donde especialmente hemos de trabajar, cada uno, sobre nuestro sí mismo. Hemos de pedir también el logar este estado de conciencia representado por el Hombre Nº 4 u Hombre Equilibrado. La Naturaleza del Ser Superior es tal que nos concede en la medida de nuestro esfuerzo y de nuestra petición.

sábado, 7 de julio de 2007

Gurdjieff: Relatos de Belcebú a su Nieto: Un Consejo amistoso.


Un Consejo Amistoso.

Escrito espontáneamente por el autor al remitir este libro al impresor, cuando ya estaba listo para ser publicado.

«Las múltiples deducciones y conclusiones a las cuales me han conducido mis investigaciones–experimentales sobre el beneficio que los hombres contemporáneos pueden sacar de las impresiones nuevas, debidas a lo que leen u oyen, traen a mi memoria una sentencia popular, venida del fondo de las edades, que afirma: "Toda oración puede ser oída por las fuerzas superiores y ser concedida, a condición de que sea dicha tres veces: "La primera vez por el bien o el descanso del alma de nuestros padres; "La segunda vez por el bien de nuestro prójimo; " Y la tercera vez solamente, por nuestro propio bien."Y considero necesario, desde la primera página de este primer libro listo para ser publicado, dar el consejo siguiente: "Lean tres veces cada una de mis obras: "La primera vez, al menos como ustedes están mecanizados a leer todos sus libros y periódicos; "La segunda vez, como si ustedes las leyeran a un oyente extraño; "Y la tercera vez, tratando de penetrar la esencia misma de lo que escribo."Solamente entonces estarán ustedes en condiciones de formarse un juicio imparcial, propio sólo de ustedes, sobre mis escritos. Y sólo entonces se realizará mi esperanza de que ustedes reciban, de acuerdo con su comprensión, el beneficio determinado que tengo en vista para ustedes y que les deseo con todo mi ser.»


(G. I. Gurdjieff. Relatos de Belcebú a su nieto. TODO Y TODAS LAS COSAS. Primera Serie.)

_______________________________________________

Elementos claves, para meditar, que, en mi opinión, Gurdjieff introduce en estos párrafos:

1) Interrogantes sobre el fragmento: "investigaciones experimentales sobre el beneficio que los hombres contemporáneos pueden sacar de las impresiones nuevas".

¿Qué son nuevas impresiones en el Cuarto Camino? ¿Cómo podemos hacer para obtenerlas ya que son tan beneficiosas para el hombre? ¿Pueden las impresiones que recibimos por los sentidos -más las de los sentidos internos- tomarse mediante alguna técnica perceptiva como impresiones nuevas? ¿Quizás mediante el llamdo Recuerdo de Sí?¿Cómo estar conscientes de las impresiones que continuamente nos llegan y que caen en las zonas tediosas y depresivas de nosotros mismos? ¿Cómo ver el mundo con los ojos nuevos de un niño? ¿Tiene esto algo que ver con la frase de Cristo "Si no sois como niños no entrareis en el Reino de los Cielos"?

2) Interrogantes sobre el fragmento: "Toda oración puede ser oída por las fuerzas superiores y ser concedida, a condición de que sea dicha tres veces: "La primera vez por el bien o el descanso del alma de nuestros padres; "La segunda vez por el bien de nuestro prójimo; "Y la tercera vez solamente, por nuestro propio bien."

¿Por qué tres veces? ¿Se toma mayor conciencia mediante el número sagrado de creación tres? ¿Se trata simplemente de eliminar mediante el ejercicio de piedad de orar primero por los padres, luego por nuestro prójimo y sólo en último lugar por nosotros mismos el veneno letal del egoísmo que se introduce incluso en la mente de personas aparentemente religiosas? ¿Acaso el acto de orar por aquellos en quien tuvimos génesis (padres), luego por aquellos que enriquecen nuestro ser al vivir con nosotros y luego por nosotros mismos crea una especie de plenitud bendita vital?

3) Interrogantes sobre el fragmento: "Lean tres veces cada una de mis obras: "La primera vez, al menos como ustedes están mecanizados a leer todos sus libros y periódicos; "La segunda vez, como si ustedes las leyeran a un oyente extraño; "Y la tercera vez, tratando de penetrar la esencia misma de lo que escribo."

¿Podemos dejar de ser mecánicos? ¿Es por esto que Gurdjieff contando con la mecanicidad del hombre le aconseja leer primero "como ustedes están mecanizados a leer todos sus libros"? ¿Acaso el acto de "leer a los demás" con lo que supone de consciencia de sí mismo en cuanto se trata de comunicar algo a otro (recuerdo de sí) no es un segundo paso en la conciencia o comprensión de lo que se lee? En relación con esto, ¿no atestiguan multitud de maestros la comprensión más profunda que llegan a vivir en el acto de enseñar? ¿No es la segunda línea de trabajo trabajar con otros? ¿No es insustituible el esfuerzo de tratar de penetrar la esencia de aquello que tratamos de comprender? En relación con esto último, ¿no es la esencia del Trabajo el esfuerzo? Por otra parte, ¿no es el esfuerzo por ser consciente lo que va creando el fuego interior necesario para fundir la materia grosera interior y formar materia espiritual más fina? ¿No es el Centro emocional superior y el amor consciente el fruto superior del Trabajo que no se consigue sin comprensión de uno y de los demás?